Justificación de lo injustificable
¿Porqué escribo?
No lo sé, la verdad que, puestos a analizarlo seriamente, lo más que puedo decir, es que escribo porque me gusta. Hay gente que escribe para purgar su mente. Yo mismo lo hago en alguna ocasión, de ahí lo que he puesto en algún lugar de este blog. Me apetece contar una cosa y me pongo a teclear. Otras personas escriben porque necesitan contar las cosas que les pasan. Yo mismo vuelvo a hacerlo. Un tercer grupo de “gente que escribe”, que no es lo mismo que ser escritor, lo hace para contar historias fantásticas que les salen de las sinapsis neuronales. Uf… creo que yo también puedo llegar a hacerlo, cuando la imaginación vuela… Puedo distinguir otro grupo de personas que escriben para fastidiar a los demás. No me gusta, pero como todos, a veces leo cosas de esas. Aún no lo he hecho. He escrito poco. Espero no hacerlo. Por ultimo incluir a la gente que teclea (o en su osadia arcaica algo caida en el olvido, escribe con boligrafo, y hasta pluma…) impulsada por un ansia de contar cosas sin un motivo aparente, soltar por soltar. Eso puede ser bueno o malo para quien lo haga, depende de que pulule por su mente. De esto pecamos absolutamente todos, el que diga que no, miente. Seguro que hay miles de millones más de tipos de “gente que escribe”. Que los piense el lector. A quien lee le suele gustar pensar, o al menos sería importante que lo hiciera, no ser un mero receptor de palabras puestas por otra persona.
Escribir es realmente unir palabras, ir cosiendo unas con otras para crear a veces alguna “prenda literaria” que puede ponerse, otras veces es alta costura, algunas más simplemente son patrones mal hechos o trajes defectuosos. Lo importante es hacerlo. Al menos es lo fundamental.
En definitiva creo que existen tantos escritores como escritos, y por más que hablen del estilo en el que narran estas historias, cada escrito es diferente en si. Autobiográfico, fantástico, realista, bueno, malo, y todos los adjetivos, subjetivos o no, que se le puedan poner. Así pués justificar porqué escribo parece que no es posible. Porque me gusta, como he dicho antes, y sobretodo porque me da la gana. Es estupendo dar rienda suelta a los deseos del ego. La satisfación lo merece, y sobretodo no se tiene porqué justificar lo injustificable.
Buenas noches a los lectores, si es que de verdad los tengo, si es que realmente no escribo palabras que se escapan por la red sin llegar a ningún lugar. Es igual, no importa. Pienso seguir poniendo cosas aqui. Y felicidades a los que sean capaces de entender porqué escribo. Que me o expliquen. O no, como quieran. Y gracias a quienes dedican unos minutos a leer lo que cuento.
Escribo porque escribo… y ya está.