Saturday, November 11, 2006

Peripecias en la compra

     El cumpleaños de mi hermano se acerca vertiginosamente. Como de costumbre llevo unos cuantos días pensando en un regalo que le guste. Se me ocurren miles que detestaría, pero pocos, o más bien ninguno, que le gusten y no le haya regalado con anterioridad. Busco ideas, en internet, en los escaparates, mirandole a los ojos, a ver si me suelta de una vez que quiere, pero nada, nada de nada, no encuentro la inspiración. Ya me veo yendo a las carreras la tarde antes o la misma mañana del día de su cumpleaños a por el frasco de colonia, el boxer o cualquier otra cosa de la que disponga El Corte Inglés y que pueda comprar rápidamente sin ser un atentado para mi economía. Algo que suele pasarme. Pero esta vez no, por fin esta vez no. He decidido que comprarle. No voy a ser original, ya le he regalado esto unas cuantas veces más, pero aún así, no me he decidido en el último instante ni corro a El Corte Inglés. Creo que voy progresando.

     Voy a comprarle una camiseta. Parece fácil. Nada más lejos de la realidad. Le he regalado algunas que ha puesto hasta que han quedado raidas y otras que lucen el color del primer día cogiendo polvo dentro del armario. A ver que ocurre con ésta. ¿Que es lo primero que se me ocurre? E-Bay. Hace tiempo que recurro a las subastas de internet para comprar algunas cosas, en general cosas sin importancia, sin demasiado valor. Por si las moscas. Fiar me fio, nunca me han fallado, claro que yo tampoco, tengo el 100% de votos positivos. Miro y miro camisetas. Hay miles, y cuando digo miles, son miles de verdad. Pueden mirarlo ustedes mismos. Tengo que ir pensando en una marca… D&G es mi primer objetivo. No sé muy bien porqué. Se lo achaco a las ganas de derroche que me han entrado de modo repentino y gracias a las cuales mi hermano tiene unas cuantas prendas de algunas de las más prestigiosas marcas, destacando por encima de ellas Armani.

     Muchas de las camisetas son falsas. Falsas y hasta falsisimas. Estoy en ataque consumista y no me da la gana de comprarle una imitación. Con lo increiblemente tacaño que soy para otras cosas, y sin ser en absoluto presumido ni Fashion Victim, hoy estoy derrochador. luego me quejo de que no tengo un duro. Otras cuantas no traen las medidas, y cuando descubro las medidas de hombros, axilas y longitud de las camisetas de la talla L alucino. Minusculas. Vergonzosamente minúsculas. Insultantemente minúsculas. No estoy buscando una camiseta ceñida, sini una camiseta normal, aunque con semejantes medidas para ponersela deberá de perder peso o embadurmarse en vaselina para entrar dentro. Repito, una vergüenza.  Hasta me cabreo y huyo de la marca en busqueda de otras más socorridas y hasta conocidas. Armani. De nuevo alucino. En colores. Mi hermano no coge ni en una XXL falsa… Que esa es otra, más copias que de D&G. Desisto y me lanzo a marcas mucho más juveniles, más de su estilo. Gurú, falsas y no le gustarían. a mi si. Versace, tan llamativas, falsas y enanas que me desesperan. Dsquared, demasiado llamativas, muchas imitaciones y las que no lo son, caras y de nuevo sometidas a la tiranía de las tallas. Tommy Hilfiger. Alucino en positivo. Después de haber tenido que medir a escondidas una de sus camisetas de hombros, axilas y largo descubro que al fin una talla L se asemeja en algo a una talla L de verdad. Esta le quedaría grande. No hay más modelos. Nike, Puma, Quicksilver… de esas ya tiene, quiero ser más original. Ralph Lauren. Al fin acierto. Original, traida de EEUU y a un buen precio, eso si, talla XL. Refunfuño, pero me gusta. No la compro aún, pero ya le he echado el ojo. La indecisión vive conmigo.

     En este punto quisiera dedicar unas palabras acerca de la pena que produce ver las medidas de las tallas L y XL actuales, esas que en marcas menos lujosas le sirven a mi hermano, de quien puedo decir es muy alto y también muy delgado. Repito, delgado, con 47 cm de hombro a hombro, una cosa que no es muy desproporcionada, creo yo. Eso es más de lo que tallan algunas XXL, aquí dejo mi queja en el aire.

     Hoy por la mañana me he ido a ver tiendas, a ver si me gustaba alguna cosa que no se me desorbitara de precio (trato de contenerme), o si finalmente compraba la camiseta de Ralph Lauren, con la que ahorraría un dinerillo, aparte de darle un modelo sólo en venta en EEUU. Puntazo snob. Fui a una de las tiendas donde existen más marcas de lujo que marcas de coches en el mercado. Ante mi cientos de camisetas con las etiquetas bien escondidas para no asustarme. He ido viendo Versace, D&G, Armani y Polo girando la etiqueta para ver el precio mientras miraba de reojo al dependiente. En cuanto vi 108€ para una camiseta que mi hermano no se pondría jamás lo he tenido claro. Hoy compro por internet. He visto precios más asequibles, que hubiera pagado aunque puedan parecer y sean desorbitados para lo que es. Estaba derrochón. Aunque luego me queje de pobre, lo estaba. Pero la camiseta de internet estaba sentenciada. Destino, mi hermano.

     Llegué a casa y de una maniobra rápida comrpé la camiseta, que traerá un servicio de paquetería posiblemente el lunes o el martes. Veré la mercancía y si quedo contento emitiré un voto positivo al vendedor, que de mano me ha parecido bueno. Esperaré unos días y veré la cara d emi hermano al encontrarse con la camiseta. Intuyo que le gustará.  Más le vale, porque sinó, para Reyes me veré obligado a regalar la colonia comprada el dia 5 en El Corte Inglés. Quebraderos de cabeza. Después un año por delante hasta que vuelva a tener que romperme la cabeza con su regalo.

     Saludos a tod@s.

Posted by Purga de mente at 22:58:05 | Permalink | No Comments »