Monday, November 13, 2006

Algunas iniciales…

     Ayer hablé por primera vez con iniciales. Solía detestar, o al menos no me gustaba nada la gente que las utilizaba en sus crónicas. Sigue sin gustarme. Visto desde el otro lado, sin embargo tiene su punto. Yo sé quien se esconde detras de cada letra mayúscula acompañada de un punto, y eso como he dicho da un gusto especial. Espero no volver a nadie que me conozca loco o loca descifando la inicial. Además, ellos y ellas, mis familiares, mis amigos y mis amigas, seguramente se reconozcan en estas letras, y quizás les haga ilusión. Seré fiel a la amistad y aseguro que no voy a tener ninguna maldad. No podria tenerla con la gente de la que hablaré en estos párrafos, porque compartimos amistad.

     S. la primera incial. Acerca de S. hablé ayer, domingo de nostalgia. Hoy lunes sigue faltandome geográficamente hablando, sin embargo vernos en unas fotos de una fiesta me ha arrancado una risa y destapado momentos buenos. Tirando del hilo que compone la madeja de los buenos momentos con amigos y amigas, apareció una foto de A. Estabamos juntos en el pueblo, en una silla de madera pintada de negro. A. es una mujer triunfadora. Todo un ejemplo. A. va a llegar lejos, muy lejos. Es la persona, y digo persona, que no mujer, más inteligente que conozco, y lo mismo que yo adora la buena fiesta. De A. seguro q hablaré en muchas más ocasiones. Nuestra amistad lo merece.

     Rememorando la vida sentimental de A. aparece C. No hace mucho que conozco a C. y sin embargo esa mujer y yo hemos compartido muchas horas de diálogo. Un montón de horas acompañadas de buenas cervezas en el mismo lugar. Un buen montón de horas a través del MSN, que aporta una desinhibición importante a la hora de abordar ciertos temas. Me gusta hablar con C. se sentimientos, es tan joven y dependiente que me hace sentir bien cuando me pide que le abra los ojos. Lo hago, y muchas veces disparando a bocajarro sobre su mundo afectivo. C. tiene historias sentimentales con O, A y J. Sólamente conozco a O. en persona, pero tengo bastante información de los tres. J. está enamorado de C. de una forma no recíproca. Fin de la historia al minuto de haber empezado. Con O. no lo tengo muy claro, pero le he dicho a C. que no mendigue su cariño, no le merece la pena. Apostaria algo porque no llegará nada. Y O., pues es su gran y verdadero amor. Lo sabe ella y lo sabe él, pese a las confabulaciones judeomasónicas que hay en las mentes de uno y otra. Si no acaban juntos, que es verdaderamente posible, no será porque no se quieran ni esten hechos la una para el otro. Dichosa confabulación…

     G. es mi amigo desde Septiembre de 1986. Amistad sin el más mínimo resquebrajamiento. Amistad buena. A los 6 años jugábamos con M. en el recreo del colegio. Éramos tres personajes intercambiables, el constructor de un coche mágico y estupendo, el propio coche y el ladrón de las piezas del susodicho automovil. Menudas carreras por el patio. Sudando en el gélido Diciembre de 1986. Ahora G. y yo hacemos viajes de placer a Londres, a gastar dinero a manos llenas y quejarme después de lo que mengua mi cuenta bancaria. G. y yo somos radicalmente diferentes, la extroversión y la introversión básicamente, y sin embargo me parece que componemos el yin y el yang perfecto de la amistad. P. es tremendamente peculiar. Muy inteligente y tan amante de la juerga como yo. Quejica y pesadumbroso, angustiado por las notas en tiempos de estudiante, tiene hoy una vida que incluye una temporada en un país europeo, una carrera que todo padre desea para su hijo varón y un trabajo verdaderamente interesante y bien pagado de verdad.

     B. me llama cielo, amor, vida… y todas esas cosas maravillosas que simplemente me derriten. Asegura que me adora y el día que yo deje de hacerlo mereceré algo malo, muy malo. I. es hasta ahora la única persona que conoce la existencia de este blog dicho por mi boca. Mi pequeña gran amiga. B. es la primera persona que conocí al llegar a la facultad. Cinco minutos tarde. A ella le dediqué mi primer e inédito libro. Lo merecía y lo sigue mereciendo. En la M. me cogen varias personas, incluso dentro de este grupo. Una que me llama por un diminutivo que me encanta. Otra que comparte mi efervesfencia emocional. L. ha madurado tanto que parece otra, a pasado de flor a fruta, pero conserva sus esencias en sus frases míticas y amores lejanos.

     Ahora mismo estoy chateando con L. Una mujer con una risa estupenda y contagiosa repleta de incertidumbres vitales tan similares a las mías. Cosas de la profesión. Bueno de los estudios, porque lo que es profesión… Suerte L. En este conjunto de iniciales de amigos y amigas tocan ahora los comentarios de I. a quien puedo calificar de incalificable. Amigo fiel, loco, impactante, odiado y adorado por igual, irrepetible, un amigo. P. la inteligencia, la constancia y el trabajo bien hecho. C. la mujer de caracter cuatro días mayor que yo. K. que no es K, sino S. pero para todo el mundo K., la tranquilidad, la falta de prisa, y las frases que hacen subir el pan.

     Hay muchas iniciales más a las que nombrar. hoy han sido algunos amigos y amigas, otro día serán otros y otras. Posts posteriores para la familia, a quien tanto les debo. Quizás haya alguno de los amorios, o no… Hoy dejo de escribir aqui, para no alargar demasiado lo escrito, y para que quienes puedan leer esto y no encontrarse me repirman por ello. Así sabré que son mis amigos, y veré que puedo hacer para que protagonicen un relato.

     Buenas noches a tod@s.

Posted by Purga de mente at 20:26:00 | Permalink | No Comments »