La quedada
Estoy empezando a creer que la reunión de diez amigos es una tarea casi imposible. Afortunadamente sólo casi, esta vez parece que se va a lograr. Quedar diez personas podría decirse a priori que no resultaría demasiado difícil. Cuando vivimos en cuatro Comunidades Autónomas, e incluso en ciudades diferentes dentro de cada Comunidad, hay que hacer verdaderas peripecias.
Hemos propuesto un montón de fechas, de lugares, de sitios. Hemos pospuesto algunas, a otras hemos acudido menos de las diez personas que hace cuatro años descubrimos Atenas y Mykonos. Hemos planeado cenas, cafés a media tarde o al final de la misma. Hemos hecho infinidad de cosas, pero quedar los diez aún no. Esta vez lo lograremos. No sé si ya me lo digo a mi mismo para autoconvencerme o realmente creo en ello con firmeza suficiente. La idea de la tabla me parece acertada. Cada uno del grupo pone en una especie de calendario que día o días puede quedar con total seguridad. Marcamos con una “X” los días, y si en alguno aparecen diez “X” ya hay fecha. Espero que lo de la hora dé menos problemas.
Siete personas tenemos dos días en los que coincidimos. Sería capaz de rezar desde mi agnosticismo para que las otras tres puedan alguno de esos días. Que logremos ocupar el mismo espacio para compartir un momento juntos sería un buen regalo navideño, si los turnos de trabajo, viajes y circunstancias personales lo permiten.
De momento sigo esperando a que lleguen las tablas, a que haya algún día con diez “X” y escribiendo unas cuantas palabras en este blog para purgar mi mente. Buenas noches a tod@s.
Desde luego que es dificil.
Dímelo a mí que somos siete y llevamos dos meses para decidirnos.
Ay señor…
Gracias por pasarte por mi blog. No te conozco (creo) pero te agradezco mucho el comentario.