Historias distantes.
La conversación de esta mañana con L. me ha dado pie para este blog. Amores en la distancia y amores entre personas de procedencia muy distinta. Algunos quizás no sean verdaderos amores, son historias. No siempre continúan en la actualidad, algunos han acabado en amistad, otros en indiferencia, y los terceros en distancia absoluta con pizcas de odios y resentimientos. Existen sin embargo algunos casos de personas en mi entorno en los que ni la distancia ni la procedencia ha importado para nada y mantienen unidas a las parejas.
L. no entiende de amores cercanos. En la facultad C. deseaba fervientemente que entre ellos surgiera algo que aparcara de una vez el amor platónico en algo más carnal. No hubo forma, no había atisbo alguno de reciprocidad. La, llamémosla afición, de L. por historias o amores lejanos comenzó en Grecia.
Volvíamos de Mykonos, en donde C. que no se si es C. o es K., de nacionalidad albanesa y residencia en la isla griega encandiló con artes, que por su eficacia, muchos desearíamos para nosotros, a L. Fue fulminante. En tres días, cas en uno si me fuerzan, surgió una chispa que encendió una llama de fuego vivo que duró un tiempo considerable. Desde España L. recibía mensajes, llamadas y regalos venidos desde el medio de las Cícladas. Hoy en día no mantienen una relación sentimental, pero hablan y se nota que se quieren.
Ahora sale con R. a quien conoció unas vacaciones veraniegas en la que es casi la otra punta del país. Les va bien. Se ven con frecuencia, y a pesar de la distancia, no tan grande como antaño, mantienen un amor surgido, como en las películas, un buen verano. L. ha tomado un avión esta misma mañana para pasar la semana con R. que vendrá el día de Navidad. Os deseo lo mejor
Son algunas más las parejas que formaron personas de mi entorno con personas cuya procedencia es muy lejana a la nuestra. Puedo citar a M. mantuvo amores en distancia con una danesa que acabaron en boda hace algún tiempo. Otra M. con un francés de origen argelino. B. con un francés de origen caledonio… o similar. D. vive en Roma con su pareja finlandesa. R. lleva casado con una inglesa treinta años. G. se vino de Alemania para casarse con un político amigo nuestro. Y así unas cuantas personas más a quien trataré de referirme en posts posteriores, porque hoy esta yéndoseme el día.
Buenas noches a tod@s.