Thursday, December 7, 2006

De películas y nuevos términos

     Me he dado cuenta de que paso buena parte de mi tiempo en diversos bares, pubs y cafeterías en las que mantengo conversaciones casi siempre muy interesantes con mis amigos y amigas. Soy un animal social. Así me define A. Anoche por ejemplo, volvió a suceder. Frente a tres bebidas diferentes, el la mesa en la que G. y yo decidimos nuestro último viaje a Londres, B. E. y yo hablamos largo y tendido acerca de unos cuantos temas, que al igual que tantas otras veces acaban con un barniz de psicología y sexo importante. Mentamos a la Familia Real y a sus miembros con opiniones dispares, y por supuesto hablamos de la película de El camino de los ingleses.

     Podría haber estado mucho mejor, la verdad. Yo esperaba que fuera de otra manera. Más de unas cosas y menos de otras. Más dinamismo, más fidelidad a la obra de Antonio Soler, que vista la película recomiendo aún con más fuerza para que surjan las comparaciones. Sean odiosas o no. Menos filosofía y menos dialogo poético y radiofónico esparcido por doquier a lo largo de las dos horas que dura el film. Una película, para mí, normal y corriente, como tantas otras, tocada por la varita mágica de Antonio Banderas, cuyo nombre sirve y basta para llenar por completo la sala de cine.

     Finiquitada la crítica paso a comentar el gran descubrimiento de la noche. Señoras y señores… ayer he descubierto el concepto de Hembrismo. Reconozco desde mi ignorancia absoluta en temas psicosociales que hasta anoche yo consideraba Feminismo sinónimo de Hembrismo. La facilidad natural de B. para la conversación, y su gran conocimiento de la materia, me aclaró los términos. Feminismo = Igualdad de género; Hembrismo = Mujer superior. Personalmente creo que, quizás por culpa de tanto Machismo metido hasta el último resquicio del Universo, muchas personas confundimos ambos conceptos. Lo que sale por la televisión, radio u otros medios de comunicación, tampoco nos aclara precisamente bien los conceptos. La fascinación por el descubrimiento de un nuevo concepto, hizo que les prometiera incluirlo en este post.

     Como suelo hacer con una frecuencia que mucha gente calificaría de excesiva, nos fuimos de la cervecería cuando ya habían recogido toda la estancia. Hasta ese momento estuvimos hablando largo y tendido, como bien apunté anteriormente, de unos cuantos temas con la pasión y la gesticulación que nos caracteriza a los tres. La velada estupenda tendrá una segunda parte en los últimos días del año en una comida en el restaurante de la familia de E., que por otra parte no fue capaz de darme consejo acerca de la carta.

     En fin, otro día más doy la razón a quien asegura que este blog se parece mucho a un diario personal con un par de paranoyas de autor clavadas en él en forma de post. Ya he dicho que escribo porque escribo, y escribo lo que me apetece. A fin de cuentas al mencionado lector no le queda ningún post por leer. Cosas de la amistad.

     Buenas noches a tod@s.

Posted by Purga de mente in 20:27:44 | Permalink | No Comments »