Wednesday, January 31, 2007

La historia marroquí

     Marruecos, Septiembre de 2004. Estamos en Agadir y hemos decidido ir hasta Tiznit. Depósito lleno y jeep a punto. Madrugamos mucho y sin embargo hace un calor cercano a lo insoportable para un amante del frío como yo. Comienza la aventura. Preparamos una buena cantidad de agua y fruta por si las moscas. Llevamos comida por lo que pueda venir.

     Vamos cruzando el desierto, adentrándonos en un Marruecos más desconocido, menos turístico. Cruzamos mientras el sol va comenzando a achicharrarnos varios pueblos. Paramos, por si las moscas, desde lejos a hacer algunas fotografías. Pueblos como Sidi-Bibi, Adouar Sidi Ali o Had Belfa. Aparecen camellos, tuaregs y restos bereberes a lo largo de la N1 mientras bebemos casi tanto como sudamos. El viaje se me hace bastante largo, entre paradas, calor, arena y lo poco que corre el jeep. Pero llegamos.

     Tiznit no es precisamente una ciudad turística. Guarda la esencia de Marruecos, con un grado militar muy evidente. Es Jueves, hay mercado. Plata, mucha plata, y sinceramente me deja muy impresionado. Damos un paseo inicial en el todoterreno. Algunos notan que la piel no está del todo curtida y comienza a enrojecer. Yo me embadurno con crema protectora constantemente. Uno que es de piel más que blanca y tiene precaución.

     Seguimos paseando a pie. Olemos de lejos a turista. Tampoco hay muchos más. veo una piscina y siento unas ganas terribles de tirarme dentro, para refrescar y para quitar la mezcla de arena parda y sudor que me reboza. En Marruecos logré sentirme como una croqueta. Hacemos fotos y hay gente que nos mira con cara extraña. Nos ofrecen multitud de objetos de plata. Compramos algunos, se nota el nivel económico realmente inferior.

     A las afueras de la ciudad ocurre el echo más destacable de toda esta historia. Sin gente por las calles intentamos ver la forma de vida de la ciudad. Aparece una anciana, verdaderamente anciana. Vestida con colores un tanto pintorescos. Nos sorprende lo curvada que está, y sobremanera su pequeña estatura. Podría jurar que no medía más de metro cuarenta. Seguramente menos. No se me ocurre otra cosa, aparte de comentar la jugada con la compañía que sacar la cámara de fotos e inmortalizar el momento. Un bigote enorme pegado a un hombre comienza a decir cosas que no suenan muy bien mientras levanta el puño. La cara de mala leche es más que evidente. A decir verdad parece que todo el mundo te riñe cuando habla en ese país. Sin embargo este individuo es seguro que nos está riñendo.

     Da la vuelta y coge un madero enorme que levanta con un enfado considerable. Sigue lanzando improperios ininteligibles y agita la madera. Echamos a correr hacia el Jeep, que afortunadamente estaba a escasos metros. El señor nos persigue pero no logra darnos alcance. En un instante llegamos a creer que no arrancará, como en las películas. Afortunadamente nos equivocamos. Arranca y salimos de Tiznit a toda velocidad con un apurón tan grande que no percibimos ni el calor. Menudo susto.

     Llegamos de nuevo a Agadir aún azotados. Todo regresa a la normalidad, aunque seguimos con dudas, y más cuidado hasta la vuelta a casa. Que conste que a pesar de todo Marruecos merece la pena. Mucho. Conózcanlo, pero sepan respetar ciertas cuestiones que aquí nos parecerían normales. Más les vale. Buenas noches a tod@s, y gracias a A. por el primer comentario, que ha parido esta historia.

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Tuesday, January 30, 2007

No sé que contar…

     No sé si es sequía creativa o simple vagancia, pero esta noche llevo un montón de minutos mirando la pantalla en blanco y a pesar de venírseme varios temas de los que podría escribir, ninguno acaba convenciéndome. Me viene a la mente un soneto escrito por no sé que autor, en el que era capaz de generar dicha composición narrando en versos la forma de hacerlo. Un tanto retorcido, pero con buen resultado.

     Por lo demás podría volver a contar que me ha pasado en el día de hoy. Muy socorrido y habitual, la verdad. Normalmente estas palabras muestran parte de mi vida. Hoy, y resumiendo ha sido un día normal. He comido fuera, no he tenido demasiado trabajo y he llegado a casa pronto después de pasar por un tutti-frutti a comprar unos anacardos. Tampoco me veo con capacidad creativa suficiente como para inventarme alguna historia. Más que eso, no me surge una chispa en un momento dado que me ponga a teclear. Estoy viendo la tele y he repasado unas cuantas fotos en el ordenador. Aparecen algunas que ya tenía medio olvidadas. Hay casi de todo. Sol, playa, nieve, montañas, gente… Y voy tomando cuenta de que estoy llenado líneas sin decir precisamente mucho.

     En el punto y aparte anterior he parado a ver cuanta música tengo por aquí. Mucha. He pasado un rato considerable escuchando canciones que estaban cercanas al olvido. Tanto como una hora. Se ve que estoy vago. Una hora con esto abierto cando otras veces soy capaz de soltar un rollo en cinco minutos. Vamos para viejos. He llegado a pensar en que momento bajé determinadas canciones. Cuanto hace que no escuchaba algunas que años atrás oía sin cesar.

     Por esta noche casi que lo vamos dejando. Se ha conectado A. desde Dublín y vamos a hablar un ratillo antes de que me caiga de sueño y me deje caer en la cama. Para mañana espero tener más gracia, la verdad. Me esta dando hasta cosa publicar esto. Sin embargo a fin de cuentas sigue siendo una forma de purgar mi mente con estas mis palabras. Buenas noches a tod@s.

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Monday, January 29, 2007

Otra vez por aquí

     Después de un par de días ausente de este rincón lleno de mis palabras, buenas noches. Ni que decir tiene que están ustedes en lo cierto si achacan la falta a la fiesta. En parte. Es cierto que el Sábado, que al igual que los nombres propios de los meses, me gusta escribir con mayúsculas, los diversos acontecimientos fuera de casa me tuvieron apartado de este lugar. No así anoche, que la cosa fue un poco más movida.

     El Sábado básicamente me pasé todo el día fuera. No madrugué. eso en dicho día de la semana debería constituir delito. Vagueé cuanto pude hasta la hora de comer. Invitaba mi padre. Buena comida y estupenda bebida. Por la tarde más vida social. Con los colegas de siempre sobre temas miles al frente de unas cuantas cervezas y algún que otro fruto seco y encurtido para ir engañando al estómago, llegó la noche. Mi hermano invitaba a cenar. Así se imaginan que en el momento, ya Domingo, en el que entré por la puerta, ni tenía muchas ganas ni estaba en las mejores condiciones para ponerme delante del ordenador. Lo comido tan bueno como lo bebido.

    Anoche sin embargo mi intención era escribir algo. Nada que ver con estas palabras, la verdad. Mi plan era ver la entrega de los Goya tranquilamente después de una cena medianamente frugal y dejarme caer en brazos de Morfeo. No pudo ser. Sobre las nueve y media de la noche mi padre tuvo la genial idea de estrenar la nueva escalera que comprara días atrás a fin de jubilar la anterior. Despliega la escalera a fin de subirse al altillo del garaje y al subirse a susodicha pierde una de sus sujeciones plásticas. Batacazo. Cierto es que no ha sido mucho para lo que pudo ser. Los dos coches reposaban en el garaje, y sin embargo el golpe de espaldas se produjo contra el suelo. A las dos de la mañana y de vuelta a casa tras varias horas en Urgencias el diagnóstico es contracciones varias y una contusión lumbo-sacra. Diez días de collarín y baja. A pesar de todo se encuentra bien, y para lo que pudo ser, no fue nada.

     De hoy no tengo demasiadas cosas reseñables que contar. Una que no me deja demasiado bien y otra anécdota. Esta mañana de camino al trabajo oía un anuncio indicando que en unos grandes almacenes de todos conocidos, sobre el descuento previo había un 20% adicional en primeras marcas de ropa. No tenía yo nada que hacer más que volver a ser un manirroto. A media mañana me encontraba revolviendo entre jerseys, polos, pantalones y demás artículos de marcas muy conocidas. No había gran cosa, eso y que si compro otro sweater, polo, bufanda, pantalón, o a decir verdad casi cualquier prenda de ropa, me echan de casa. Aún así, mi carne es débil para las compras. Sé que luego me quejo de estar bajo mínimos económicos. Pero me hice con unos calcetines de la marca del jugador de polo con un 40% de descuento. Al menos eso ha colado, con cara de resignación materna, todo se diga.

     Comentando la jugada con E., a quien hace más de dos meses que no veo, pero cuyo coche me encuentro aparcado a cada paso, volvemos a llegar a la conclusión de que nos parecemos demasiado. Sólo nos diferencian sexo y que ella está a punto de independizarse. Me pregunta quien me ha atendido, le contesto que un chico del que no he sabido dar demasiados datos más. A E. no le ha hecho falta. El que te ha atendido a ti es el novio del dependiente de CH (abreviando) que me ha atendido a mí esta mañana, me espeta sin ni siquiera respirar. Me importa bien poco, de hecho no creo que sea digno de mostrar sorpresa alguna. La condición sexual de las personas es un complemento de la vida individual que respeto, porque francamente me da igual. Lo que destaco es precisamente lo manirrotos que somos en ciertas tiendas en las que pagamos mucho más de lo que cuestan ciertas cosas. Brotes de snob-consumista. Un tanto patético, pero jodidamente real. No soy el único que los tiene, ni E. Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

     Como no me da tiempo a meter este post en el lunes me acabo explayando con la curiosidad. A media tarde, de vuelta del trabajo me encuentro con J., arquitecto jubilado padre de alguien a quien hay que definir como especial. Pronto soltaré algo de personas especiales. Estoy leyendo Budapest, de Chico Buarque. Al cogerlo me atrajo el hecho de que la novela fuera escrita sin que el polifacético brasileño pisara jamás dicha ciudad. Lo que he leído me gusta. J. abre los ojos al ver el libro y demuestra una extraña satisfacción. Asegura que puede contarme perfectamente la vida del icono cultural brasileño, así lo define el propio libro. Y rememora su enorme suerte al haberlo conocido en persona muchos años atrás cuando vivía en Brasil y acudía a verlo a algunos de sus conciertos. La verdad que me ha sorprendido la casualidad. Muchas veces estas pequeñas cosas rescatan sensaciones bonitas. J. se ha quedado encantado y le he prometido una buena crítica del libro en cuanto lo acabe.

     Ya es Martes, tres días sin post. De nuevo perdón. Posiblemente antes de 24 horas vuelva por aquí. Buenas noches a tod@s.

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Friday, January 26, 2007

Tertulia a medianoche

     No hablo más de la nieve. Total aquí ya no queda. Además tres posts dándole vueltas a lo mismo es peor que oír un disco de ciertos cantantes cuyos temas siguen milimétricamente el mismo compás, el mismo fondo. Esta tarde he descubierto uno nuevo de ese estilo, una lástima. Hoy plasmo en estas líneas algo que ocurrió un par de días atrás en una televisión local.

     Medianoche. Haciendo zapping por todos los canales que te ofrece el cable aparece una tertulia televisiva en una de las emisoras locales. Cuatro tertulianos y una moderadora. Aún no sabemos de que va la cosa. Vemos a un chico calvo y con perilla hacer aspavientos muy agitado mientras ataca con cierta saña a un chico bastante joven de flequillo extravagante, de quien un cartel digital indica su profesión. Dependiente de un sex-shop. Aparece un señor de mediana edad con un perfil de intelectual más que evidente. El mismo cartel violeta indica con letras blancas sobre la pantalla de la televisión que se trata de un psicólogo y sexólogo. Viendo las profesiones de la mitad de los tertulianos y cómo va desarrollándose en tema se deduce pronto de que va la cosa. Debate televisivo acerca de las diferentes libertades sexuales.

     Se abre un plano y aparece una señora rubia de mediana edad, con muy buena presencia y voz pausada. Mi madre abre los ojos como platos, la boca con sorpresa y dice el nombre de la susodicha. M. Llama a mi padre que acude ante la insistencia. M. ha sido compañera de trabajo de mi madre hace unos cuantos años. Actualmente, y con la pista levemente perdida, caemos en la cuenta, gracias al famoso letrero digital informativo, de su gerencia en un pub de estilo liberal en la ciudad. No dan el nombre. No lo han hecho tampoco con el del sex-shop.

     A ninguno de ellos, de mis padres, les ha extrañado. Mujer casada de libertad sexual confesa a principios de los ochenta reconvertida en empresaria de locales nocturnos liberales. Digo bien locales, porque en un arrebato cada vez más potente de querer saber, nos ponemos a indagar ipso facto en internet. No es del todo raro que demos enseguida con ello. No hay precisamente muchos pubs autodefinidos como liberales para parejas con ganas de intercambio por estos lugares. Si además encuentras el nombre de la gerente en la página web de los locales, y coincide, con apellido extraño incluido. Creo que se ha dado en el clavo. M. es gerente de dos locales en dos ciudades cercanas a esta desde la que les escribo para parejas abiertas u hombres solitarios que los porteros consideren aptos para entrar.  Lo dice la página web. Acerca de mujeres solas no dice nada. De jueves a domingo a partir de las once de la noche. Recomiendan la experiencia.

     Después del extraño debate-tertulia en el que se aboga por una sexualidad más comentada y menos reprimida y vistos los comentarios del sexólogo, el chico del flequillo extraño y en joven calvo con perilla, deshecho en aspavientos que podrían resultar delatores de su condición sexual, vuelvo a internet. Quiero ver las fotos. Me puede la curiosidad, lo reconozco. Acerca de la decoración mi madre no dice nada con la voz, pero la cara se le deshace en gestos. Sólo puedo decir que quizás haya gente a quienes les guste tanto leopardo, cebra, jaulas y luces violetas. Yo lo veo no tanto hortera y recargado. Es sólo mi opinión, que conste.

     Mi madre ha comentado ayer la jugada al resto de antiguas compañeras de trabajo suyas y de M., con quienes mantiene una relación estrecha de amistad trabajada durante casi treinta años. M. y M. cuanta M. por cierto en este post, quedan un poco alucinadas, sin embargo, y una vez recapacitado no les extraña tanto. La conocen.

     Este post no es en absoluto una crítica, y por tanto no quiero que lo parezca, y si lo hace pido disculpas por ello. La existencia de esos locales, como la del resto de lugares, es por supuesto merecedora de todos mis respetos. Como lo es por encima de todas las cosas la libertad personal bien ejercida. Cuando esta no ofende a los demás, puritanos y remilgados aparte. No tengo pareja, a pesar de haber mostrado mi lugar en el mundo, como confesara hace unos cuantos posts a cierta mujer. Y me imagino que los porteros no me dejarían entrar. Aún así, no me veo actualmente en una experiencia de ese estilo. Desconozco el verdadero motivo, al menos me cuesta darlo. Simplemente no me veo.

     Disfruten quienes gustan de estos lugares de ellos, y sepan quienes me conocen en persona que si están interesados puedo darles direcciónes exactas sin confesar ni aquí ni en ningún otro lugar la petición. A fin de cuentas esa empresaria tiene fotos con su hijo y conmigo, y me ha tenido muchas veces en sus brazos. Uno es agradecido. Buenas noches a tod@s. Hasta la próxima.

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Thursday, January 25, 2007

Y ya ha nevado

     Pues nieva aquí. Mejor dicho ha nevado. Y yo me alegro de comerme mi post de anoche con patatas fritas. Encantado de ello, por cierto. Poco antes de que sonara el despertador, los golpes del granizo contra la persiana me despertaron. Me despertaron e incluso enfadaron un poco. Yo que racaneo hasta el último segundo entre las sábanas, me pongo de cierta mala leche al abrir los ojos antes de la hora habitual. Sin embargo el ruido cada vez mayor hizo torcer mi gesto, incorporarme y levantar la semana.

     Alucinante. Caía granizo con el tamaño de garbanzos a una velocidad inusitada. En cinco minutos todo estaba cubierto. Ha estado cayendo mezclado con nieve durante más de media hora. La ciudad completamente cubierta de manto blanco. La punta del paraguas desaparecía al clavarse en el suelo. Eso son siete centímetros en media hora. El magnolio antaño verde, blanco, el jardín, blanco. Blanco nieve todo cuanto se veía. Nieve intacta. Genial.

     Hacía tiempo que no me preparaba con tanta energía. Tan temprano y yo tan rápido. Apunto esto aquí para que quede constancia de un hecho tan sumamente inusual. Confieso que esperaba con ansia el momento de salir a la calle perfectamente equipado a pisar nieve y granizo. Con las mismas ganas esperaba la llamada liberadora. Esa que me dijera que tal cual estaba la carretera y teniendo en cuenta la altitud y largas pendientes que me llevan al trabajo, hoy no habría actividad.

     No la ha habido. En cuanto he recibido la llamada subidón de adrenalina. Nos volvemos a la cama tan contentos. Con el desayuno hecho y abrigado hasta las cejas doy un último paseo entre nieve y granizo. Hago las primeras pisadas con tiento para no caerme en una zona de la calle aún intacta y vuelvo para casa feliz como la perdiz que encontró la lombriz, dispuesto a agotar las horas de la mañana en horizontal. Vuelvo a recordar eso de bendita Enseñanza que tan estupendas vacaciones nos das. Recuerdo las palabras de F. asegurando que a la Educación se dedican quienes no son capaces de concebir un modo de vida diferente al estudiantil y algunos otros extraños como los que hay en todas profesiones. Quizás no sea del todo falso.

     He vuelto a despertar cuando el reloj se acercaba peligrosamente al mediodía. Que maravilla, ¿verdad? Al menos para mí. Siento mucho si causo envidia, la verdad, pero es lo que hay. He salido a hacer recados de modo voluntario. Paseado, hecho fotos y vuelto a cada tan contento a pesar de que el viento volteara los paraguas y las tormentas blancas casi hicieran volar mi gorro.

     Por desgracia apenas queda nieve ya. Ha hecho bastante frío durante todo el día, pero también ha calentado el sol, y apenas ha nevado más desde la mañana. Una lástima, se ha fastidiado el fin de semana de cuatro días, creo yo. Seguiré pensando que el pronóstico meteorológico se equivocará y mañana volverá a pasar lo mismo.

     Buenas noches a tod@s. A esperar más nieve

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Wednesday, January 24, 2007

¿Dónde nieva?

     Por fin nieva. Es la noticia con la que nos bombardean a cada rato todos los medios de comunicación. A mí me pone de mala leche. La nieve no, precisamente que no aparezca por mi ciudad es lo que me fastidia. Aquí llueve y llueve y hasta graniza, pero copos de nieve han caído cuatro ayer por la tarde y esta mañana. Han caído y se han desecho en el acto. Hoy para mayor INRI incluso ha brillado el sol alegremente.

     Me gusta la nieve, mucho. Reconocer uno de los principales motivos es incluso poco ético. Me gusta la nieve sobremanera porque su presencia permite mi ausencia al trabajo. El bonito paisaje que genera también tiene su cosa, lo reconozco. Pero uno es vago, que le vamos a hacer. Al menos lo reconozco. Disfruto del frío invernal, y cada temporada espero ese o esos días cualquiera en los que la nieve te deja en casa la mar de contento. Tampoco me quedo en casa. Armado de todo el equipamiento polar, que tanto tiempo pasa guardado, voy a pasear. Mientras siento mezcla de frío y extraño bienestar. Mejor aún si nieva en el mismo momento en el que ando por ahí. Puedo apartar el paraguas tranquilamente para sentir los copos caer.

     Sin embargo parece que no voy a tener suerte. El grajo vuela bajo, porque el frío, para acabar la rima, es de carajo. Pero manto blanco nada. Nada en esta ciudad. A montones en los alrededores. Mire por donde mire el horizonte, desde las ventanas de casa veo montañas nevadas. Miro el jardín y el muy cabrón sigue empecinado en mantenerse verde. Soy consciente de que estamos a poca altitud. Apenas 170 metros. Pero la ilusión siempre está ahí. Supongo que confío más de lo común en las predicciones climatológicas, sobretodo cuando me interesa. Tengo, como mucha gente con la que he comentado este tema, una teoría que asegura que cuanto más nos avisan de un temporal, menor es su impacto. Al menos sobre estas tierras. Sin embargo, el anuncio de posibles chubascos se convierte en lluvia en abundante escorrentía.

     Mañana sé que volveré a levantar la persiana del dormitorio en cuanto el despertador castre mi sueño. Supongo, y al hacerlo me irrito levemente, que el magnolio no aparecerá teñido de blanco, y la hierba húmeda seguirá con su verde oscuro. El grajo volará bajo, porque calor ya se sabe que no es precisamente lo que vamos a tener mañana. Volveré a levantarme y seguir con la rutina laboral de cada día. Ansiaré el siguiente temporal, que esperemos llegue sin tardar demasiado. No un temporal crudo. Un poco de frío y nieve, por favor, tampoco es pedir tanto, ¿no? Además, por esta zona suele caer algo de nieve cada año por estas fechas. Aunque haga ya más años de los que a mí me gustaría, que la cosa no pasa a mayores.

     En fin, por esta noche casi que lo dejamos. El transcurrir de la semana va haciendo mella en mi sueño, cada vez más abundante. Hasta mañana y buenas noches a tod@s.

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Tuesday, January 23, 2007

De agradecimientos y dedicatorias

     Frío y nieve, aunque no cuanto ni donde me gustaría. Mañana hablaré de esto. A parte de haber levantado la persiana por la mañana a toda prisa para contemplar que el verde habitual del jardín seguía verde y no había tenido la decencia de haberse vuelto blanco, he pasado buena parte del día observando a través de las ventanas. Esperando nieve. Por lo demás el abundante tiempo libre de esta mañana me ha tenido entretenido en una extraña labor. He repasado un buen montón de libros, unas cuantas Tesis Doctorales incluidas, para observar algunos agradecimientos y dedicatorias.

     He visto cosas verdaderamente sorprendentes. Unas en positivo y otras en negativo, la verdad. Me he tomado el gusto de copiar algunas para ponerlas en este espacio. Pueden opinar acerca de ellas. No en vano han sido puestas para ser leídas. Al menos el que les escribe, salvo contadas excepciones solo lee literatura dedicada. Una más de mis muchas manías, lo sé. Pero es algo que hago siempre y ya casi de modo automático. Ante una novela, o incluso algún artículo científico, miro la dedicatoria y los agradecimientos. Y si no tienen, difícil es que siga más adelante. No es un modo bueno de escoger que leer, lo sé. Pero es un filtro más. También ayuda el argumento, que naturalmente leo.

     Tenemos por ejemplo agradecimientos y dedicatorias verdaderamente sonoras:

     A Ruth, Román y René.

     Para Keka, Cuqui y Kiko.

     No todas son necesariamente familiares:

     A los micromamíferos, que se han dejado coger sin decir nada.

     A los manzanos que tantos frutos me dieron.

     Algunas resultan verdaderamente retóricas:

     Y por último creo estar en el deber de destacar la aportación incalculable que ha supuesto para mi formación hortofrutícola el hecho de haber trabajado junto a “El Sabio”.

     Algunos más escuetos con un Gracias Manolo hubieran dicho lo mismo y se hubieran quedado tan contentos. Quizás los lectores también. Entre los curiosos, para mí los mejores me ha gustado mucho el siguiente:

     A Ray, que apareció un buen día decidido a alborotarme la vida.

     Fantástico. Entre estas palabras existen algunos alegatos a la amistad dignos de mención:

     Ante todo mi más profundo agradecimiento a Cristina, ya que sin ella estas páginas estarían en blanco.

     A esos individuos que dicen ser colegas míos para que a partir de ahora me paguen todas las juergas que me ha secuestrado este trabajo. Sois lo peor.

     Los más familiares tienen varias categorías, primero los abuelos y abuelas:

     A la memoria de mi abuelo, por los momentos que hoy son recuerdos.

     A mis abuelos y abuelas, al que no está por tantas cosas que debería haber visto y que no ha podido ver, al que me acompaña por la fuerza que me da y la confianza que deposita en mí. A ellas por su cariño y entrega.

     Para los descendientes:

     A mi hija, que ha vivido los últimos ocho meses de esta apasionante historia dentro de mi vientre.

     A Javier, mamá ya no jugará más con el ordenador que contigo.

     Y por supuesto a los padres:

     A mis padres, Lucas y Esperanza, que a ellos les debo cuanto soy.

     Para mi madre, faro en la oscuridad que me ha guiado a buen puerto.

     Papá, cada una de las letras de este trabajo es para ti.

     Por último el mejor de cuantos he leído, quizás en mi vida. No sé a quien le corresponde este elogio, pero si me lo dedicaran a mí no se me olvidaría jamás:

     A Silvia, por ser, por estar, por existir.

     Buenas noches a tod@s.

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Monday, January 22, 2007

Un viaje a Londres

     E. ha venido esta mañana a verme. Hemos estado planeando su viaje a Londres. Mejor dicho, yo me he muerto de envidia dándole consejos sobre la capital inglesa. Recibí un e-mail suyo días atrás pidiéndome consejo sobre la ciudad. He vuelto a darle vueltas a mi mente, mis recuerdos se reactivaron. Yo que soy medianamente contrario a la excesiva organización de los viajes o escapadas le he hecho un planning con paradas estratégicas para descansar incluidas.

     El Starbucks cercano al Tower Bridge, con su forma de mini baptisterio de cristal para una parada al amparo de un buen chocolate. The Blue Lion, mi pub favorito en el Soho londinense. Pub gastado como muchos, pero con un toque especial, Happy Hour aparte. El O’Neill’s frente a los arcos de Chinatown para las cervezas en multitud menos tranquila que un clásico pub. La Terraza de The White Swan, pegado a la calefacción y con vistas a Hyde Park uno se imagina cómo sería aquello en el Siglo XVIII, cuando comenzó su andadura. En Walkabout de Shepherd’s Bush para las actuaciones en directo y para los Snake bites, todo ello en un ambiente australiano.  G. me descubrió este lugar genial. También he recomendado muchas más cosas que fiesta.

     No dispone de demasiado tiempo para visitar muchas cosas. Por lo que he intentado hacerle un recorrido por lo más básico y esencial, a mi modo de ver, de la ciudad. Tower Bridge, Big Ben, Buckingham Palace, Covent Garden, Harrod’s, Notting Hill, Candem, Oxford Street, Picadilly Circus, Trafalgar Square, Hyde Park, Leicester Square, Brittish Museum... Lo típico, sí. No da para mucho más la cosa, de hecho no sé si tendrá tiempo ni de pensar entre tanta carrera, y se perderá cosas muy interesantes. Y yo me emociono poniendo nombres. La pena que me da no volver cada vez que alguien me dice que se escapa a Londres.

     Ya sabe cómo ir de Stansted a Londres, que bono de metro escoger, algunos lugares interesantes en los que alojarse, donde comprar los mejores chocolates y otras cosillas, algunos posibles paseos, ángulos para buenas fotos, que me puede traer. Vamos lo esencial. Lo que más me fastidia, repito, es hacer de guía en la distancia. Hemos estado más de tres horas hablando de todo lo que puede y quiere hacer en esta capital europea en la que nunca te aburres, pero sí te fastidias cuando llueve. Eso es, por otro lado, pan nuestro de cada día. Y yo me replanteo por enésima vez si volveré a la susodicha ciudad esta Semana Santa de nuevo, o si por el contrario iré a algún otro destino, cosa que, nostalgias y buenos momentos aparte, me apetece más y sería también más recomendable. Las que estan esperando por un bolso de Harrod’s es posible que tengan que seguir haciéndolo. Las que ya lo tienen son mis mujeres más especiales.

     Me imagino que alguno o alguna de los posibles lectores y lectoras estará empezando a hartarse de mis historias sobre viajes y lugares. Pero no sé muy bien que hacer. Hablando de estas pequeñas pasiones, purgo mi mente, que es de lo que va este rincón de letras en medio del cyberespacio. Estas historias son un poco de mi, con lo bueno y con lo malo.

     Mañana no madrugo tanto… No me lo creo ni yo. Un poco menos de tortura matutina. Buenas noches a tod@s. Que descansen

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Sunday, January 21, 2007

Volver

     La vuelta de L. a mi vida ha traído un montón de cosas nuevas. Una puesta a punto vital. Vamos, que después de todos esos meses sin saber el uno del otro y tras un buen montón de horas nos hemos actualizado. Sé que decir esto puede sonar extraño, pero me alegro de que haya dejado a su anterior novio. Motivos todos, lo extraño es que haya resistido tanto. Me ha contado un montón de cosas que dejan al individuo un poco por debajo de la mierda. Yo ni siquiera comprendo el aguante que ha tenido, de todos modos, de alguien así no me merece la pena hablar.

     Ha sido por fin valiente. Tomado aire y cambiado su vida lo suficiente para tener algo llamado felicidad propia. Le doy mi enhorabuena. Montones de noches se lo he dicho. No te conformes con hacer felices a quienes te rodean, se feliz tú. Asegura que lo ha conseguido, y yo por fin me lo creo.

     La más importante e impactante de las cosas nuevas en su vida es la presencia de una pareja, diecisiete años mayor que ella que recorre media España para acompañarla los fines de semana. Se llama igual que el individuo anterior, pero asegura que son como frío y calor, como fuego y nieve, como todo y nada. Afortunadamente antitéticos. En su expresión y sus palabras la veo por primera vez en muchos años plenamente feliz. Me alegro de corazón. A L. sólo puedo desearle lo mejor del mundo.

     Cómo nos conocimos resulta de lo más curioso. En Noviembre de 1999 una revista de tirada nacional publicó el e-mail que les había remitido para felicitarles por un fabuloso reportaje publicado en un número anterior. Me hizo mucha ilusión, si bien nunca llegué a pensar que eso me reportara un montón de nuevos correos en mi buzón. Rápidamente L. pasó a formar parte del grupo, con otro par de personas de mi edad, de habituales. Hablábamos, nos escribíamos, y poco a poco contándonos nuestras cosas fuimos trabando una amistad. Esta amistad ha superado miles de kilómetros, pérdidas, gozos, sombras, y lo mejor de todo es que aún perdura. Como una planta del desierto. Inasequible al desaliento.

     A L. sólo le puedo desear lo mejor. Que acabe su segunda carrera, que sea feliz con su nueva pareja, y que consiga todos sus sueños. Incluso esos que parecen imposibles y yo bien conozco. No se crean que L. y yo hemos sido pareja. Vuelvo a decir que me siento muy orgulloso de mantener amistad plena y verdadera con un buen grupo de personas fabulosas. Por eso alguien que me ha brindado la posibilidad de plantearle un sentimiento como tema de uno de sus perfectos posts, ha recibido esta propuesta. Kriti va a escribir algo impresionante acerca de la amistad. No lo duden.

     Y hoy 21 de Enero no puedo hacer otra cosa que felicitar a M. que no es M, sino E. Felicidades. El día que hable de ti llenaré todo el espacio del blog. Te quiero mucho.

     Mañana comienza otra semana, que nos sea leve. Buenas noches a tod@s.

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Saturday, January 20, 2007

Que nunca ocurra

     Llovía de sus ojos mar de angustia. Resbalaba un río de lágrimas hasta la comisura de los labios. Se fundían agua y carmín. El salado penetraba boca adentro. Las manos sobre la frente sosteniendo los malos pensamientos. Sus dedos tejiendo angustias entre los cabellos. Apretando. Uñas clavadas en el cuero cabelludo. Nariz ocluida por angustia. Rubor tiñendo las mejillas, acalorándolas. Gemidos entrecortados de rabia. Pánico en las rodillas. Acabo de matar a mi marido.

     Se ha acabado. Adiós infierno. Hoy ha sido la última vez que me has pegado, grandísimo cabrón. No sé que voy a hacer ahora. Llamaré a la policía. Podré alegar defensa propia. Me da igual. Se ha acabado. Ya no me importa nada más. Cárcel, odio, asco. Lo que venga. Ya soy libre.

     Libre después de veinte años de tortura. Veinte asquerosos e interminables años junto a ti. Me has destrozado. Me has pegado, vejado, violado. Pero ahora te he ganado hijo de puta. Estas muerto. Has de saber que en ningún lugar por duro que sea estaré peor que a tu lado. Ahora voy a vivir. Saldré adelante. Seré libre. En prisión seré más libre de lo que he sido en los últimos veinte años. Separarme sería mi sepultura. Al proponértelo me pegaste una bofetada que me reventó los labios. Ahora me estas manchando los zapatos con tu espesa sangre. Hasta muerto me estas jodiendo.

      Voy a dejar el cuchillo sobre la mesa. Llamaré a la policía. Vendrán a por mí. Que pase lo que tenga que pasar. A pesar de haber sido mi gran ilusión en la vida, hoy agradezco no haber tenido hijos. Quizás en parte por eso no te dejaba. Sólo me tenías a mí. Pero yo tenía mucho más. Mucho mucho más. Un buen trabajo, hermanos, padres. Ahora no sé que pensaran de mí. Tampoco me importa. Ya sólo quiero que se acabe todo. Que te lleven de aquí. Que me lleven a mí. No creas que se me pasa por la cabeza clavarme este cuchillo. Esta manchado de tu sangre, como toda yo. Y yo de ti no quiero nada ya. Yo voy a vivir. Vivir sin ti.

     Hasta nunca.

     Llama a la policía. Llega. Se la llevan. Juicio. Cárcel, mucha cárcel. Nuevas experiencias. Y sale. Se acabó. De nuevo libre. No tengo nada que hacer en mi vida. ¿Ahora que? Ahora lo que tenga que ser. Mis hermanos me ayudarán. No comprenden porqué soy una asesina, pero no me preguntan. Me quieren. A partir de hoy comienzo a vivir otra vez.

     Cruza la calle respirando hondamente. No mira. El semáforo en rojo. Llega un coche. Frena. No es suficiente. Abre la boca y se queda inmóvil. La atropellan. Muere. Y todo se acaba. Todo. Como esta historia que jamás debería volverse real.

Posted by Purga de mente at 22:47:00 | Permalink | No Comments »