Thursday, January 11, 2007

Un par de rarezas

     Hoy ha sido un día menos duro. No ha sido especialmente sencillo, pero con las comparaciones, que al menos a mí no me resultan siempre odiosas, con el día de ayer, hacen que hoy me haya sentido casi en el Paraíso. Supongo que la foto que decora una de las baldas de mi habitación ayuda a estas idas mentales. Estoy en la playa, en Varadero. Lo más cercano al Paraíso que este que les escribe ha pisado. No visto, eso al menos para mí es Tahití. Tengo el firme propósito de dejarme caer por esas tierras cuando me sea posible. Por imaginar que no sea. Luego miraré la combinación ganadora del sorteo de la Primitiva, a ver si ha habido suerte. No creo, aunque yo juego para que me toque, no por tirar los euros.

     Me encuentro en el segundo párrafo del post, que prometo medianamente breve, y no sé por donde tirar. Una disyuntiva: ¿hablo de Varadero?, ¿desmenuzo mi día? Ni uno ni otro, me apetece contar algo diferente. Que lo llegue a lograr es otra cosa.

     Miro los mil objetos de mil sitios que están en mi habitación, desde donde tecleo. Recuerdo el primer post, el ocho de Noviembre. Un día especial. Recuerdo algunas cosas que había comentado el aquellos días. Se me vienen a la cabeza un par de cosas. Mi manía de escribir los nombres de los meses en mayúsculas y lo poco que me gustan los números pares. Analizándolo, un par de tonterías. Sin explicación, pero que alguien me cuente cuantas de sus rarezas tienen un fundamento real que no sea en si mismo otra rareza, otra tontería. No digo que no haya quienes sean capaces de dar buen fundamento a algunas de sus peculiaridades, no a todas, desde luego.

     Respecto a los meses, creo que como nombres propios están mejor en mayúscula, al menos yo los prefiero así escritos. En lo concerniente a los números pares, pues que quieren que les diga, yo prefiero los impares. El 7 y el 5 los que más me gustan, el 8 y el 6 los que menos. Siempre en ese orden. Hablo de los números entre 0 y 10. Los básicos. Luego van los del 11 al 100, del 101 al 1000… que me dan más de lado, la verdad. En fin, ya se vuelve a ver que son un par de curiosidades sin sentido.

     Me han regalado un libro, El proyecto Williamson, de John Grisham. No había leído nada suyo. A priori nada indicaba que fuera a hacerlo. No suelen gustarme las historias rocambolescas, los libros de leyes, jueces y abogados, sin embargo me esta gustando mucho. Por eso me retiro encima de la cama a pasar unas cuantas hojas.

     Buenas noches a tod@s. Gracias por las visitas y los comentarios. Que les vaya bonito.

Posted by Purga de mente at 21:59:45 | Permalink | Comments (5)