Sunday, January 21, 2007

Volver

     La vuelta de L. a mi vida ha traído un montón de cosas nuevas. Una puesta a punto vital. Vamos, que después de todos esos meses sin saber el uno del otro y tras un buen montón de horas nos hemos actualizado. Sé que decir esto puede sonar extraño, pero me alegro de que haya dejado a su anterior novio. Motivos todos, lo extraño es que haya resistido tanto. Me ha contado un montón de cosas que dejan al individuo un poco por debajo de la mierda. Yo ni siquiera comprendo el aguante que ha tenido, de todos modos, de alguien así no me merece la pena hablar.

     Ha sido por fin valiente. Tomado aire y cambiado su vida lo suficiente para tener algo llamado felicidad propia. Le doy mi enhorabuena. Montones de noches se lo he dicho. No te conformes con hacer felices a quienes te rodean, se feliz tú. Asegura que lo ha conseguido, y yo por fin me lo creo.

     La más importante e impactante de las cosas nuevas en su vida es la presencia de una pareja, diecisiete años mayor que ella que recorre media España para acompañarla los fines de semana. Se llama igual que el individuo anterior, pero asegura que son como frío y calor, como fuego y nieve, como todo y nada. Afortunadamente antitéticos. En su expresión y sus palabras la veo por primera vez en muchos años plenamente feliz. Me alegro de corazón. A L. sólo puedo desearle lo mejor del mundo.

     Cómo nos conocimos resulta de lo más curioso. En Noviembre de 1999 una revista de tirada nacional publicó el e-mail que les había remitido para felicitarles por un fabuloso reportaje publicado en un número anterior. Me hizo mucha ilusión, si bien nunca llegué a pensar que eso me reportara un montón de nuevos correos en mi buzón. Rápidamente L. pasó a formar parte del grupo, con otro par de personas de mi edad, de habituales. Hablábamos, nos escribíamos, y poco a poco contándonos nuestras cosas fuimos trabando una amistad. Esta amistad ha superado miles de kilómetros, pérdidas, gozos, sombras, y lo mejor de todo es que aún perdura. Como una planta del desierto. Inasequible al desaliento.

     A L. sólo le puedo desear lo mejor. Que acabe su segunda carrera, que sea feliz con su nueva pareja, y que consiga todos sus sueños. Incluso esos que parecen imposibles y yo bien conozco. No se crean que L. y yo hemos sido pareja. Vuelvo a decir que me siento muy orgulloso de mantener amistad plena y verdadera con un buen grupo de personas fabulosas. Por eso alguien que me ha brindado la posibilidad de plantearle un sentimiento como tema de uno de sus perfectos posts, ha recibido esta propuesta. Kriti va a escribir algo impresionante acerca de la amistad. No lo duden.

     Y hoy 21 de Enero no puedo hacer otra cosa que felicitar a M. que no es M, sino E. Felicidades. El día que hable de ti llenaré todo el espacio del blog. Te quiero mucho.

     Mañana comienza otra semana, que nos sea leve. Buenas noches a tod@s.

Posted by Purga de mente at 22:36:47 | Permalink | Comments (1) »