Monday, January 22, 2007

Un viaje a Londres

     E. ha venido esta mañana a verme. Hemos estado planeando su viaje a Londres. Mejor dicho, yo me he muerto de envidia dándole consejos sobre la capital inglesa. Recibí un e-mail suyo días atrás pidiéndome consejo sobre la ciudad. He vuelto a darle vueltas a mi mente, mis recuerdos se reactivaron. Yo que soy medianamente contrario a la excesiva organización de los viajes o escapadas le he hecho un planning con paradas estratégicas para descansar incluidas.

     El Starbucks cercano al Tower Bridge, con su forma de mini baptisterio de cristal para una parada al amparo de un buen chocolate. The Blue Lion, mi pub favorito en el Soho londinense. Pub gastado como muchos, pero con un toque especial, Happy Hour aparte. El O’Neill’s frente a los arcos de Chinatown para las cervezas en multitud menos tranquila que un clásico pub. La Terraza de The White Swan, pegado a la calefacción y con vistas a Hyde Park uno se imagina cómo sería aquello en el Siglo XVIII, cuando comenzó su andadura. En Walkabout de Shepherd’s Bush para las actuaciones en directo y para los Snake bites, todo ello en un ambiente australiano.  G. me descubrió este lugar genial. También he recomendado muchas más cosas que fiesta.

     No dispone de demasiado tiempo para visitar muchas cosas. Por lo que he intentado hacerle un recorrido por lo más básico y esencial, a mi modo de ver, de la ciudad. Tower Bridge, Big Ben, Buckingham Palace, Covent Garden, Harrod’s, Notting Hill, Candem, Oxford Street, Picadilly Circus, Trafalgar Square, Hyde Park, Leicester Square, Brittish Museum... Lo típico, sí. No da para mucho más la cosa, de hecho no sé si tendrá tiempo ni de pensar entre tanta carrera, y se perderá cosas muy interesantes. Y yo me emociono poniendo nombres. La pena que me da no volver cada vez que alguien me dice que se escapa a Londres.

     Ya sabe cómo ir de Stansted a Londres, que bono de metro escoger, algunos lugares interesantes en los que alojarse, donde comprar los mejores chocolates y otras cosillas, algunos posibles paseos, ángulos para buenas fotos, que me puede traer. Vamos lo esencial. Lo que más me fastidia, repito, es hacer de guía en la distancia. Hemos estado más de tres horas hablando de todo lo que puede y quiere hacer en esta capital europea en la que nunca te aburres, pero sí te fastidias cuando llueve. Eso es, por otro lado, pan nuestro de cada día. Y yo me replanteo por enésima vez si volveré a la susodicha ciudad esta Semana Santa de nuevo, o si por el contrario iré a algún otro destino, cosa que, nostalgias y buenos momentos aparte, me apetece más y sería también más recomendable. Las que estan esperando por un bolso de Harrod’s es posible que tengan que seguir haciéndolo. Las que ya lo tienen son mis mujeres más especiales.

     Me imagino que alguno o alguna de los posibles lectores y lectoras estará empezando a hartarse de mis historias sobre viajes y lugares. Pero no sé muy bien que hacer. Hablando de estas pequeñas pasiones, purgo mi mente, que es de lo que va este rincón de letras en medio del cyberespacio. Estas historias son un poco de mi, con lo bueno y con lo malo.

     Mañana no madrugo tanto… No me lo creo ni yo. Un poco menos de tortura matutina. Buenas noches a tod@s. Que descansen

Posted by Purga de mente at 22:38:41
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