Sunday, February 4, 2007

Mi abuela y las fotos

      Ayer fue mi abuelo paterno quien me ayudó a llenar este espacio, esta noche es mi abuela materna quien da el empujón inicial. Hoy he ido a comer a su casa. Cocina como nadie, sobremanera la sopa y el arroz con leche que podría decirse es un manjar de dioses. Ambrosía pura. Al acabar me recordó que había comprado hace unos cuantos días varios álbumes para colocar las fotos, instándome a hacerlo.

     Aspiré un poco el coche, después de que esta mañana lo lavara convenientemente una máquina y me puse a la tarea. Sabía que mi abuela atesoraba muchas fotos. Las he visto infinitud de veces, pero la verdad, nunca llegué a pensar que fueran tantas.

     He llenado dos álbumes completos, y están a reventar sólo con parte de las fotos antiguas, el blanco y negro. Dos álbumes grandes, muy grandes diría yo, y calculo que no habré llegado mucho más allá del año 70. Por ahí anda la cosa. Una de las grandes ideas del fotógrafo habitual era ponerla fecha en la que habían sido sacadas las instantáneas en la parte trasera del papel, con su puño y letra. Muchas veces con una pluma. En las que faltan, puede adivinarse aproximadamente. Mi abuela me ha ayudado mucho. Recordándome quienes eran personas desconocidas, en que situación se había hecho la foto y dando algunas anécdotas más. He visto y colocado varios centenares de fotos y faltan al menos tres veces más. Hay que llegar a 2006, desde 1921, en el que está fechada la primera foto con seguridad. Las hay anteriores, pero es difícil adivinar cuanto.

    La instantánea de 1921 es una imagen de mi bisabuela a los diecisiete años. Luce un vestido y zapatos nuevos, algunas joyas y todo indica que se trata de una señorita de clase bien. La foto está hecha en un estudio fotográfico. la mano apoyada levemente en la mesa y un pie levantado, tocando sólo con la puntera en suelo. La sonrisa perfecta y bonachona. Hasta su muerte en 1995 se vanagloriaba de esa foto. Una copia luce en el salón de mi casa.

     Hay montones de fotos de algunos momentos clave. La comunión de mi madre sobremanera, el despliegue bien parecería un reportaje de una revista de la época. La boda de unos parientes a la que mi abuela fue en condición de madrina. Fotos de mis abuelos en su época de novios y primeros años de casados paseando por las calles de Madrid. Fotos de mi madre y su hermano en la infancia. Fiestas en el pueblo. Casi de cada momento hay una imagen impresa. Quizás por eso M. haya quedado alucinada.

     Llegó con su marido a visitar a mi abuela como tantos otros domingos por la tarde, él es sobrino de mi abuela. También llegó O. una vecina, amiga de mi abuela desde niñas. Todos estuvieron repasando fotos y más fotos. Todos aparecíamos en muchas de las imágenes en papel. M. y O. se quedaban boquiabiertas al descubrirse hace tantos años y al ver la gigantesca colección de recuerdos. Y así fue pasando la tarde. Entre álbumes de fotos y unos chocolates a la taza me dieron más de las ocho de la tarde. Había pasado cuatro horas colocando el pasado. Recordando, sintiendo nostalgia y riendo. Y me ha gustado mucho. Me queda mucho por ordenar, y lo haré el domingo que viene encantado.

     Buenas noches a tod@s.

Posted by Purga de mente at 22:55:07 | Permalink | No Comments »