Sunday, February 25, 2007

Ciclo cerrado

     Anoche se cerró un ciclo. Un círculo que mucho tiene que ver con la existencia de este blog. No quiere decir que deje de escribir. Pienso seguir tecleando para purgar mi mente. Sin embargo ha ocurrido algo que me ha alegrado mucho. He coincidido con V. después de dos años sin vernos.

     Es la protagonista del accidente que relataba en mi primer post, allá por el ocho de Noviembre. En aquella ocasión dije que en algún momento posterior hablaría de ello. No voy a explayarme mucho tampoco en esta ocasión. Pero haberme encontrado con V. ha sido genial.

     Tampoco hemos hablado demasiado. A la salida de una tienda de ropa en un centro comercial hemos actualizado en cinco minutos escasos nuestros últimos meses. Es cierto que me ha sabido a poco, pero el hecho de haber visto después de tanto tiempo a una persona a la que profeso una especial admiración por su gran fuerza, por lo que ha luchado en su vida para salir adelante, a pesar de miles de trabas en el camino, me ha dado una gran alegría. Alegría de las pequeñas cosas que M. dice que es mi sentimentalismo. Es posible que tenga razón, pero es cierto que cosas como estas me dan positividad.

     Estaba tan guapa como siempre. Lo mismo que el viernes anterior al accidente. Lo mismo que en el hospital. Sus ojos transmitían siempre felicidad, incluso en el peor momento. No se me puede olvidar el día que volvió al instituto. Nos sentábamos juntos y yo temblé de nervios al verla. Después de lo que le había pasado, sobretodo a su novio de entonces. No quiero entrar en demasiados detalles por respeto. No ha muerto, es lo único que importa. Actualmente y por motivos lógicos no son pareja, pero ella le tiene un gran respeto y visita con cierta frecuencia, pese a los inconvenientes que le pone la que algún día pudo ser su suegra.

     El diez de Enero de 1998 reapareció en clase. Su pelo había crecido de nuevo después de los cortes desafortunados a los que le sometieron a su llegada a Urgencias. Aún cojeaba y tenía algunos dolores en el codo. Yo temblaba, ya lo he dicho. No tenía ni idea de que podía decir o hacer. Cómo actuar. Llegó con su sonrisa de dientes blancos, tocó mi hombro y me preguntó como estaba. No lo olvidaré.

     Hemos hablado en pocas ocasiones del accidente, y de lo que ha habido después. Pero cuando lo hemos hecho, me ha abierto las puertas de su corazón de par en par. Son intimidades que no pienso desvelar, porque las cosas que se hablan así, deben quedar para dentro.

     V., espero que volvamos a vernos pronto, y deseo que todo te vaya bien en la vida, como te está yendo ahora, que bastante has pasado ya. Buenas noches a tod@s.

Posted by Purga de mente at 22:23:09
Comments

3 Responses to “Ciclo cerrado”

  1. inegro says:

    Pero hijo! tu siempre estas rodeado de gente que le ocurre algo. ¿No traerás mala suerte?

  2. M. says:

    El primer comentario no lo ha escrito inegro…. ¿no te das cuenta?

  3. Purga de mente says:

    Mil excusas, la verdad que no había tomado cuenta, sí me resultaba un tanto extraño, y confieso haber caído. Lo lamento, debería ya de conocer al verdadero autor.
    Gracias M.
    Saludos.

Leave a Reply