Navegando por océanos de literatura
He recibido un encargo pedido como un favor, o un favor que no deja de ser un encargo. Puede verse de ambas maneras. De todos modos al tratarse de algo que me gusta bastante, lo haré encantado. G. me ha encargado que haga unas fichas de mis libros favoritos. Primero me ha dicho de mi libro favorito, pero eso me resulta del todo imposible. Tampoco puedo decidirme por un autor, a pesar de que haya algunos que me gusten mucho. Al final me ha dicho que si hago las fichas de algunas obras mejor. Tampoco somos demasiados quienes colaboramos con gusto en estas pequeñas actividades lúdico-culturales.
Título de la obra, autor, una breve sinopsis y opinión personal indicando porqué me ha gustado la obra. Seremos varias las personas encargadas de realizar esta tarea. Cuando hagamos referencia a algún libro que no se encuentre en el fondo de la biblioteca se hará lo posible por comprarlo, si los asiduos, una vez observadas las fichas que elaboremos, muestran interés por él.
La idea es realizar esta pequeña colaboración para exponer al público en la semana del día del libro, del 23 al 27 de Abril. Desconozco si en algún momento debemos de estar presentes quienes elaboremos los documentos informativos. G. sí quiere que nos reunamos previamente, y quizás en esa semana quienes tengamos disponibilidad para hablar entre nosotros, debatir distendidamente acerca de los libros que hemos escogido, y si, como es mi caso, carecemos de vergüenza y nos importa un pimiento hablar en público, hacer una sesión con público para contar a quienes quieran oírnos en directo lo que decimos en las ya mencionadas fichas. Algo que pretende ser interactivo. Evidentemente le he dicho a G. que puede contar conmigo para esto aunque sea yo el único que se ponga en la tarima, junto con los bibliotecarios a departir acerca del tema.
Imagino, sin saberlo a ciencia cierta, pero imagino que se contará con la colaboración de dos excelentes asociaciones que tenemos en la ciudad. La primera la de amas de casa. Un grupo de mujeres en mayúsculas que mueven Roma con Santiago para sacar adelante cuantas actividades llevan a cabo, por cierto, siempre con notable éxito. Por sus esfuerzos, cierto es que no merecerían menos. La segunda es la asociación de comerciantes, también un grupo bien organizado y muy dispuesto a colaborar con cualquier tipo de actividad en la ciudad. Por supuesto, y aunque con menos cuantía económica de lo que estas actividades lúdico-culturales merecerían, el Ayuntamiento a través de su Consejería de Cultura, bien puede aportar algo. Dinero para fondos, básicamente, aparte de una publicidad.
Es la primera vez que participo en un acto similar. Por eso espero que se lleve a cabo. Yo por mi parte estoy dispuesto a poner lo que sea necesario de mi parte para que todo llegue a buen puerto. Ilusión y ganas por el momento no me faltan. De hecho ya he empezado a darle vueltas a la cabeza. Mi materia gris anda inmersa en una selección literaria.
Ayer hablé de alguien que para mí es un grande, Gabriel García Márquez. Imagino que al menos una de las obras que seleccionaré sea suya. Quizás Memoria de mis putas tristes, por muchos motivos que tampoco merece la pena narrar ahora. Le tengo un cariño especial, podría decir. Supongo que con Mi país inventado, de Isabel Allende haga lo mismo. A mi mente se asoman también como elegidos El corazón de la tierra, de Juan Cobos Wilkins; Budapest, de Chico Buarque; La tumba del irlandés, de Mari Pau Domínguez; La dama del alba, de Alejandro Casona; Y de repente, un ángel, de Jaime Bayly; La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca; La mujer de agua, de Carmen Rigalt; El camino de los ingleses, de Antonio Soler y unos cuantos más que por momentos se me van viniendo al pensamiento pero que de momento dejaré apuntados sobre papel, para hacer una selección más fina hasta llegar a tener los elegidos. Pero todo eso será un poco más adelante.
Buenas noches a tod@s. Y lean, lean siempre.