Sunday, March 18, 2007

Pequeña novedad

     El Miércoles pasado una llamada telefónica de media hora puso alas a mi corazón viajero y abrió la posibilidad de un año de residencia fuera de España. Se ha entreabierto, después de un proceso un poco tedioso, una puerta para que el próximo curso escolar sea profesor de secundaria en EEUU.

     Todo comenzó a mediados del mes pasado, cuando leí una oferta laboral que me pareció interesante. Ando medianamente harto de mi trabajo actual y al ojear, como suelo hacer con frecuencia, páginas web de ofertas laborales decidí inscribirme en aquella oferta. Al principio fue poco más que un juego, un voy a ver que pasa si me apunto a esta oferta. Requisitos básicos de Licenciatura y CAP y un nivel de inglés oral y escrito muy alto eran a priori las condiciones básicas. Experiencia docente era deseable. Hasta aquí lo cumplía todo, pero tuve una pequeña duda. Me pregunté si me compensaría. Vuelvo a leer la descripción de la oferta y se me despejaron las dudas. En EEUU es poca gente, se supone que la única con verdadera vocación, quien se dedica a la enseñanza. Casi cualquier Licenciado acaba cobrando más en otro tipo de puestos que dedicando su tiempo a la educación. A pesar de eso, a mí, la oferta económica me pareció fascinante. No la voy a decir naturalmente.

     Les gustó mi perfil y por eso quisieron hacerme una serie de tests que de nuevo volví a superar. El lunes de la semana pasada un número larguísimo suena en mi móvil. Suponía que se llamaba de una llamada desde el extranjero, recordando algunas que ya he tenido y visto. Al indicarme que había pasado la criba anterior y que me instaban a una entrevista telefónica previa, deduje que tendría que comentar en casa algo.

     Lo hice, y la primera reacción fue de extrañeza. Naturalmente de apoyo, pero de extrañeza. Saben de mi afán viajero, pero de ahí a largarme a vivir a unas cuantas horas de avión sin conocer a nadie, hay un trecho. Sin embargo, y una vez que expliqué algunos términos de la oferta, entre ellos los económicos, puedo decir que cuento con todo su apoyo. Mi hermano ya piensa en buscarse un billete. Es muy del estilo del cuanto de “La lechera”. Yo, por el momento, y aunque por fin sienta que no está tan lejos, prefiero mantenerme cauto. De hecho habría preferido no contar nada hasta superada la entrevista en persona. No soy supersticioso en absoluto, y por eso lo he tecleado esta noche, porque no creo que no se chafen los proyectos por hablar de ellos. Somos nosotros, quien por no reunir el perfil más adecuado acabamos fuera de los mismos.

     Superé la media hora de conversación telefónica con Estados Unidos y me instaron a una entrevista personal en Madrid. Allí tendré que ir en unos cuantos días. No puedo decir que me han avisado precisamente con poco tiempo, casi un mes. Si supero la última fase entro en el programa de profesores de secundaria. Si no, otra vez será. O no, pero no me puedo quedar a medias. Creo que si se inicia una carrera hay que llegar a la meta, aunque no sea muy constante, llegar, quiero llegar.

     Y aquí me encuentro. Ha sacado los billetes de avión a la capital, por un precio más que interesante y procuraré leer algunas cosas en inglés de aquí al día de la entrevista personal. No estoy nervioso, la verdad. Pero sí tengo ganas de que llegue el momento final. Me apetece tener ya una respuesta. Bueno, quizás sea impaciente, pero cuando uno sabe que está a un paso de algo que considera muy interesante, supongo que mantenerse del todo sereno y cabal no sea precisamente sencillo. No me he planteado sin embargo nada más allá de la entrevista. Tiempo habrá. La incorporación sería en Agosto de este año. Por el momento he empezado a leer algunas cosas más de mi destino vacacional de Semana Santa. Me gusta empaparme en lecturas e imágenes de lugares que visitaré. Este año, como el presupuesto no me permite grandes lujos, me voy con G. una semana a Lanzarote. Ya les contaré.

     Poco más para este post. Si acaso que leo una entrevista a la genial Wislawa Szymborska en su casa de Cracovia. La genial poetisa Premio Nobel de Liteartura comenta a sus ochenta y cuatro años que no le gusta hablar ni de poseía, ni de ella misma ni de política. Pero que tampoco queda mucho más que comentar. Sabe bien para que le han pedido la entrevista y no sólo habla de animales, plantas, amor y amistad. Me quedo con un par de notas de la conversación en la que muestra su extraordinaria lucidez e inteligencia. Me fascina la juventud que hace lo que todo el mundo, son fascinantes y No trabajo todos los días, no son nada disciplinada.

     Buenas noches a tod@s.

Posted by Purga de mente at 20:14:50
Comments

3 Responses to “Pequeña novedad”

  1. Serenade says:

    Enhorabuena!!! A ver si me invitas a un café y me lo cuentas todo con más detalle. De paso también me pones al día de literatura y me repasas el viaje a Lanzarote. Por cierto, la novedad no es tan pequeña, eh?
    Besos!

  2. M. says:

    ¡Mucha suerte, joven! Me alegro mucho de esta noticia.

    Espero que consigas ese trabajo, porque está claro que lo mereces.

    Tennos informados a tus lectores, eh?

    Hasta mañana.

  3. Miss Bouvier says:

    Hola hola! No sé yo que será para ti una gran novedad! Visto lo visto me queda felicitarte e instarte a tomar lago para que me lo cuentes con detalle. Si quieres para no repetir la historia mil veces, me la cuentas a la vez que a Serenade, jeje!
    A ver si por Lanzarote tienes mejor tiempo del que estamos teniendo aqui, eh!
    Besines!

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