Uno cortito de colecciones
Ayer por la tarde estuvo en casa S. Como de costumbre llamó a mi dormitorio “Tu Templo” no precisamente porque haya iconos religiosos en la habitación. Creo que por no tener no tengo ni la típica foto de la Primera Comunión. Es cierto que mi dormitorio hay miles de recuerdos traídos de montones de lugares. No está especialmente recargado, pero hay un buen número de figuras, cuadros y demás detalles.
Además salieron a colación las diversas aficiones y colecciones que tengo. S. me conoce bien. Nos conocemos muy bien. Fue ella quien me enseñó lo que es querer. Y no busquen un doble sentido. Una noche de verano con mucha sidra supe que diferente es apreciar, querer y amar.
Al tema. Estuvimos repasando parte de mis colecciones. Piedras de diferentes lugares en los que he estado, o alguien que conozca mi afición me ha traído. Algunas muy especiales, traídas desde el Partenón o la Antártida, entre otros. Arenas de muchas y diferentes playas. Desde negras gruesas como la playa de Las Salinas del Janubio en Lanzarote, o blancas y finísimas como la de Varadero. Relojes. Estoa veces roza la paranoia. Tengo relojes por todos lados. Algunos creen que son máquinas para encasillarnos en el tiempo, A mí me gustan y punto. Figuras de cristal. Bolas más o menos grandes, no de las de adivinar el futuro, no. Bolas y figuras nada recargadas, con dibujos en el interior. Puzzles. Me gustan muchísimo, y los llevo haciendo toda la vida. Cuando me canso de unos, los cambio y pongo otros. Detalles de artesanía de mil lugares, como el mono hecho con un coco traído de La Habana, las maracas con forma de mujer de Salvador de Bahía, una minitorre de Pisa, un bus de Londres, un coche de Punta Arenas… y más, muchos más.
Las ya mil veces nombradas postales. Cientos de bolígrafos. Mis gorras, y lo que le ha parecido más sorprendente. Perfectamente colocadas, varios cientos de facturas de comidas en restaurantes desde 1992. No pretendo que me comprendan, simplemente lo hago porque me gusta.
Y aquí dejo el post, ha quedado un poco chapucero, la verdad, pero no quiero pasarme de día, ni tenemos todos los días inspirados. Cosas del ron y el sueño también. Buenas noches a tod@s.