Monday, May 21, 2007

El sonido de los sueños

     Hace unos días tuve un sueño. Esta entrada se parece un poco a la de Martin Luther King, la verdad, pero poco tienen que ver. Soñé algo que sinceramente creía ya olvidado. Y me sentí muy contento y también muy nostálgico al haberlo hecho.

     En el sueño se oía perfectamente el sonido de una armónica. Escuchaba una canción que se me antojaba conocida y cercana. No recuerdo donde me encontraba, tampoco que hacía allí, pero cerré los ojos y traté de concentrarme en el sonido, en la melodía. Sí, claro que la conocía. No había duda alguna. Esa canción la tocaba mi abuelo cuando yo era niño.

     Pude aproximarme al lugar del que venía el sonido. Allí estaba, tal cual lo recuerdo cuando cierro los ojos y me esfuerzo en ver su cara y recordar su voz, que a veces me cuesta un poco, y me duele. Duele, claro que duele, pero me concentro fuerte y soy capaz de recordar. Él murió cuando yo estaba a punto de cumplir once años a causa de un cáncer de pulmón. No dejó de fumar jamás. Suena increíble, pero es cierto.

     Mi abuelo estaba tocando la armónica en mi sueño. Primero, y siempre escuchando la melodía de cuyo nombre no me acuerdo, tras una cortina casi transparente. Observaba su figura, su silueta casi en negro. Recuerdo haber visto las gafas que siempre llevaba puestas. Poco a poco pude ir acercándome. Moví la cortina y apareció agarrando la armónica. Soplando la canción que recuerdo haber oído montones y montones de veces en las tardes y noches de mi infancia.

     No hablamos, no dijo nada, yo no abrí la boca. Me senté a su lado a verle, a observar sus movimientos precisos, a envolverme del sonido. Fue un sueño de lo más hermoso, ya lo he dicho. También de profunda melancolía y añoranza. He pensado bastante todos estos días en ese sueño. He intentado recuperar fotos de mi abuelo desde la distancia. Fui capaz de oirle hablar en mis recuerdos, y me sentí extraño.

     Sé que han pasado más de 16 años que se fue. Pero muchas veces pienso en él. Pasamos toda mi infancia juntos. Me quería, le adoraba, y por eso ha llegado la nostalgia. Ahora me encuentro muy bien, la verdad, saco lo positivo de todo esto. He recuperado un recuerdo que hacía perdido en la memoria hace muchos años, y con eso me quedo hasta mi siguiente post.

     Buenas noches a tod@s.

Posted by Purga de mente at 20:54:03
Comments

3 Responses to “El sonido de los sueños”

  1. RaS says:

    Mi abuelo me mandaba a mí al bar a comprarle los Celtas emboquillaos. ¡¡Qué buenos recuerdos!! El final fué el mismo, el pulmón dejó de funcionar. Aunque hay una diferencia, y es que la armónica la toco yo: una Blues Harp afinada en Do. Tal vez la escuché desde allí arriba.

  2. Lg says:

    ¿Y si él quiso aparecer en tu sueño? ¿Y si no fue sólo un juego de tus recuerdos desordenados? ¿Y si quiso hacerte saber que aunque estés lejos de tu familia, tu abuelo está cerca de tí para acompañarte?
    A mí me gusta pensar estas cosas, aunque sean más propias de tiradoras de cartas. Cada uno piensa lo que quiere, supongo.
    Cuídate mucho, y de momento no asesines a ningún menor, que eso da muy mala fama.
    ¡Un besazo!

  3. Serenade says:

    Hola cielo!!!
    Que cosa más bonita q has escrito, de verdad. Me has puesto la piel de gallina… Ya sabes q yo tampoco lo estoy pasando bien ultimamente por algo parecido. Es este rincón el que me da positividad muchas veces.
    Precioso y emotivo. No lo olvides nunca.
    Un beso.

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