7 de Septiembre
Hace dos años escribí algo en un papel que he guardado con mimo y celo, y que suelo leer con mucha frecuencia. También fue la frase de mi Messenger, levantando una oleada de dudas y preguntas. Han pasado dos años y muchas y diversas cosas, sin embargo para mí aún tiene vigencia.
Esta frase, recopilación de lo ocurrido en un día bastante importante, que se ha convertido en inolvidable, surgió gracias a alguien. Alguien que motivó y fue causa de casi todo lo que la oración dice. Hoy vuelvo a ponerla aquí por esa misma persona. Hace dos años compartimos nuestra defensa del Seminario de Investigación y 23 horas juntos.
Dos años. Tan lejos, tan cerca. En ocasiones los sueños y los deseos se hacen realidad. Ese día por ejemplo se alcanzaron un par de metas fundamentales en mi vida. Las miró con más alegría de que así fuera que con nostalgia.
Madrugón, nervios, Seminario, subidón, felicitaciones… y cañas, paseo, cena, copas, risas, sueños, sustos, pensamientos, estaciones, posturas, trenes, besos… y FUTURO.
Buenas noches a tod@s.