7 de Septiembre
Hace dos años escribí algo en un papel que he guardado con mimo y celo, y que suelo leer con mucha frecuencia. También fue la frase de mi Messenger, levantando una oleada de dudas y preguntas. Han pasado dos años y muchas y diversas cosas, sin embargo para mí aún tiene vigencia.
Esta frase, recopilación de lo ocurrido en un día bastante importante, que se ha convertido en inolvidable, surgió gracias a alguien. Alguien que motivó y fue causa de casi todo lo que la oración dice. Hoy vuelvo a ponerla aquí por esa misma persona. Hace dos años compartimos nuestra defensa del Seminario de Investigación y 23 horas juntos.
Dos años. Tan lejos, tan cerca. En ocasiones los sueños y los deseos se hacen realidad. Ese día por ejemplo se alcanzaron un par de metas fundamentales en mi vida. Las miró con más alegría de que así fuera que con nostalgia.
Madrugón, nervios, Seminario, subidón, felicitaciones… y cañas, paseo, cena, copas, risas, sueños, sustos, pensamientos, estaciones, posturas, trenes, besos… y FUTURO.
Buenas noches a tod@s.
Yo un día suelto algo más que la inicial de la susodicha, que lo sepas…
Recuerdo aquel día, más por lo que callaste que por lo que contaste, sin embargo tu cara y tus ojos hablaban por ti!
Por cierto, recuerdas tú la pelicula paralela que hice con las posturas, los trenes y los besos??? jeje.
Besos!!!
Buenas tardes:
Hacía ya tiempo que no dejaba mi huella en tu blog. La verdad que el verano no es la época en la que más me entretengo en tales menesteres, entonaré un mea culpa y redimiré la susodicha con unas buenas loas a tus entradas.
Por centrarme en esta, que bien encajaría con el estribillo de alguno de los tangos que adornan mi vida, ese de, “que 20 años no es nada”, pues dos, son un comienzo. Una brisa de alegría, que no nostalgia.
La frase resumen no tiene desperdicio, y como toda frase bien hecha, deja a la imaginación del lector un mar de finales posibles.
Saludos.