Monday, May 28, 2007

Verde es Castilla

     Pues eso es señoras y caballeros. Castilla además e ancha, que para algo está el refrán, es en este momento, a estas alturas del año, verde. Ante tan extraño acontecimiento para mí, no sé si para el resto de los mundanos, me veo en la obligación de poner un pequeño post sobre este tema.

     Verme laboralmente desplazado a 555 Km de mi casa entre otras cosas tiene mucho tiempo libre para pensar durante el gigantesco viaje. Gigantesco cuando no se hace en coche y uno requiere de diversos traslados para llegar a su hogar. A mi Asturias Patria Querida. No hay ruta directa ni nada remotamente parecido, así que en las largas horas que dura el viaje en transporte público me dedico entre otras muchas cosas a observar.

     Verde es Castilla. Cruzo una por completo y me paso otra hora y media más cruzando parte de la segunda. De ahí que pueda decir que por el momento está verde. La gente de esta ciudad aún está sorprendida, a estas alturas ya no es tan habitual que casi todo siga color esperanza, y vaya poco a poco tornándose color trigo. Sin embargo las lluvias, no sólo las más que copiosas de esta última semana, han caído con más frecuencia de la habitual, y se han prolongado, igualmente, más allá de lo común.

     El resultado salta a la vista. Los campos permanecen verdes casi en la totalidad del viaje. No que decir tiene que los de mi tierra siempre lo están. Así son ellos de exuberantes y estupendos. Lo raro, sobretodo para uno, que ve la zona central de la Península Ibérica en épocas de sequía, es lo que ocurre por esta parte. Que conste que me agrada soberanamente dicha rareza.

     Cambiando un poco el tercio de la conversación, y sin alargarme demasiado, que tengo el fregadero lleno hasta los bordes, voy a seguir dando unas pinceladas de la experiencia educativa en un centro público. Hoy he puesto mi primera amonestación. También llamado apercibimiento, según donde nos encontremos mandando a los chavales de visita a Jefatura.

     Que conste que estoy más que contento. Quienes me conocen lo saben. Pero esta clase se las trae, y el horario no me acompaña mucho a la hora de lograr demasiado. Esta mañana, a última hora tras sonar el timbre, pedí al alumnado que guardara en el ordenador los cambios de los documentos de Word y Excel que estaban haciendo. Uno de ellos, el peor de todos, y de quien no mento ni la inicial, apagó rápidamente sin guardar nada su ordenador, y se levantó a apagar el de un compañero que se iba a poner a salvar los datos. El chico se quedó alucinado, y el autor de la putada se fue de rositas puerta alante.

     No respondía a mis llamadas, así que tuve que salir al pasillo y volver a llamarlo. Por fin respondió. Cuando le pregunté porqué había hecho eso a su compañero, con chulería respondió que ya era la hora y había que irse. Le comenté que también era hora de ponerle una amonestación, y aún más pavo, y yéndose me comentó que le pusiera cuantas quisiera, que le daba igual, que la semana que viene ya estaba, y por segunda vez, expulsado tres días. Lo dicho, puse la amonestación y ya me he estrenado.

     Ya para terminar, comentar que esta semana descanso el Jueves, porque aquí es fiesta, y que dedicaré todo el día a corregir exámenes. Mañana tengo un par y pasado otros dos. El Jueves va a ser una buena jornada de boli rojo. El Viernes remato con el último examen. Espero que les vaya bien, la verdad. Repito que en líneas generales se lo merecen, y quienes no lo merecen tampoco serán capaces de sacar demasiado por sus méritos académicos, ni conmigo ni con los demás. Las cosas son así.

     Buenas noches a tod@s.

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Wednesday, May 23, 2007

Lluvia, cañas, planes y labores del hogar

     Llueve. Llueve y hasta graniza. Como en gran parte de la Península Ibérica llueve a mares. Tremendas tormentas con truenos brutales y relámpagos que llenan de blanca luz este atardecer. Acabo de llegar a casa. He quedado con el frente joven del Instituto, en el que destaca una paisana con la que hago patria a la mínima. M. es profesora de música y también sufre los arrebatos hormonales de mi primer curso de ESO. Aparte de eso, es una chica de lo mejor. Cuando hablamos algunos profesores se nos quedan mirando con cara de susto. No entienden nada y a la par dice que sacamos nuestros acentos más aún de lo que lo hacemos habitualmente.

     En el frente joven del centro destacan otras pocas personas. Cuatro más. Realmente somos cinco, pero el profesor metrosexual de gimnasia no es un ser de nuestro agrado. No lo es del mío, que apenas llevo tiempo tratando con él, como para serlo del resto, que según sus propias palabras lo sufren hace ya demasiado tiempo. No mucho, pero puede ser demasiado cuando no es grata una presencia. Obviando esta natural inconsistencia, constituimos dicho frente cinco hombres y mujeres, que, y naturalmente descartándome por eso de la modestia, son de lo mejor.

     Hemos quedado esta tarde, que no nos encontrábamos especialmente ocupados para tomar unas cañas. Como he dicho acabo de llegar. No se han prolongado demasiado, pero claro, han empezado a las 6 de la tarde y hemos tenido que cobijarnos dentro de los locales. Huir de la terraza ante la primera y gran granizada con la caña en ristre dentro de la cervecería. Como llovía a mares, hemos tenido que pedir otra. Con esa otra, y como siempre una generosa tapa. Un pincho lo llaman por aquí.

     Bebemos a un ritmo que no se puede considerar lento. No hace nada de frío y la cerveza con aperitivos, charla amena y buena compañía facilita las cosas mucho. Yo que soy un conversador abundante, me lo paso de miedo. Caña va, caña viene, las risas van en aumento y la lengua se suelta hasta para criticar, por eso de ser el verdadero deporte nacional, al susodicho docente de Educación Física. Llegamos a ser crueles y nos partimos de la risa. Se nota que tan sólo uno de nosotros supera los treinta. Pasada cierta edad como profesor, lo único que se critica, o mejor dicho, a los únicos, y tema principal de conversación, es el alumnado. Con quien no te llevas de tus compañeros, ni lo mentas.

     Tengo bastante más en lo que pensar y muchas cosas para hacer, como para despedazar fuera de horario a los chavales. A pesar de que ayer tuviera que ponerme más serio de lo que me hubiera gustado. Con todo, reitero que estoy encantado de verdad. Con el ascenso en la lista de interinos sobremanera, todo se diga. Lo mismo que con el sueldo de este mes, que será el más elevado de mi escasa vida laboral.

     Cierto es que ya estoy pensando en darle un buen destino. Quiero irme a Berlín. A ver a I., que emigra para continuar su Doctorado durante el verano a la ciudad alemana. con alojamiento gratis uno se ve liberado de un gasto importante que le permite algún viajecillo de placer. También esta mañana en un correo que me escribía Y. vislumbrábamos la posibilidad de viajar juntos a dicha ciudad. Coincidir en Berlín en casa de una amiga común, y después de más tiempo del que nos gustaría sin vernos, nos ha parecido una idea de lo mejor. Esperemos que pueda cumplirse.

     Y ya poco o nada más que purgar de mí mente por esta ocasión. Ahora que tengo que ejercer de amo de casa emancipado les dejo para hacer la cena, fregar y sacar la ropa de la lavadora para tenderla y planear sesión de plancha, lo que más odio de las labores domésticas, para mañana.

     Buenas noches a tod@s.

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Monday, May 21, 2007

El sonido de los sueños

     Hace unos días tuve un sueño. Esta entrada se parece un poco a la de Martin Luther King, la verdad, pero poco tienen que ver. Soñé algo que sinceramente creía ya olvidado. Y me sentí muy contento y también muy nostálgico al haberlo hecho.

     En el sueño se oía perfectamente el sonido de una armónica. Escuchaba una canción que se me antojaba conocida y cercana. No recuerdo donde me encontraba, tampoco que hacía allí, pero cerré los ojos y traté de concentrarme en el sonido, en la melodía. Sí, claro que la conocía. No había duda alguna. Esa canción la tocaba mi abuelo cuando yo era niño.

     Pude aproximarme al lugar del que venía el sonido. Allí estaba, tal cual lo recuerdo cuando cierro los ojos y me esfuerzo en ver su cara y recordar su voz, que a veces me cuesta un poco, y me duele. Duele, claro que duele, pero me concentro fuerte y soy capaz de recordar. Él murió cuando yo estaba a punto de cumplir once años a causa de un cáncer de pulmón. No dejó de fumar jamás. Suena increíble, pero es cierto.

     Mi abuelo estaba tocando la armónica en mi sueño. Primero, y siempre escuchando la melodía de cuyo nombre no me acuerdo, tras una cortina casi transparente. Observaba su figura, su silueta casi en negro. Recuerdo haber visto las gafas que siempre llevaba puestas. Poco a poco pude ir acercándome. Moví la cortina y apareció agarrando la armónica. Soplando la canción que recuerdo haber oído montones y montones de veces en las tardes y noches de mi infancia.

     No hablamos, no dijo nada, yo no abrí la boca. Me senté a su lado a verle, a observar sus movimientos precisos, a envolverme del sonido. Fue un sueño de lo más hermoso, ya lo he dicho. También de profunda melancolía y añoranza. He pensado bastante todos estos días en ese sueño. He intentado recuperar fotos de mi abuelo desde la distancia. Fui capaz de oirle hablar en mis recuerdos, y me sentí extraño.

     Sé que han pasado más de 16 años que se fue. Pero muchas veces pienso en él. Pasamos toda mi infancia juntos. Me quería, le adoraba, y por eso ha llegado la nostalgia. Ahora me encuentro muy bien, la verdad, saco lo positivo de todo esto. He recuperado un recuerdo que hacía perdido en la memoria hace muchos años, y con eso me quedo hasta mi siguiente post.

     Buenas noches a tod@s.

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Friday, May 18, 2007

Gracias a la conexión del Instituto

     Que difícil es encontrar una conexión inalámbrica disponible hoy en día, prestada por un gentil pagador de la misma. Todas tienen contraseña. Y así, claro está, este que les escribe, a pesar de tener bastante cara, no encuentra demasiado tiempo para hacerlo, para escribir digo.

     La sala de Profesores es la única que me aporta esta estupenda y gratuita conexión, gracias a la cual, y después de bastantes días de ausencia puedo poner estas pocas palabras. Tenía ya ganas de hacer una pequeña purga de mente, la verdad. No puede ser muy extensa, porque estoy de Guardia, y se supone que debo estar disponible. Hacer el paripé es lo que toca esta hora. Y mientras un ratillo aquí, haciendo que trabajo.

     Sigo encantado, a pesar de que tenga ganas de matar a algunos de los alumnos de 1º ESO a los que soporto 6 horas semanales en dos asignaturas diferentes, que encima doy en inglés. Hay algunos alumnos y alumnas medianamente destacables, pero el resto, del resto no hablo para no hacerme mala sangre, que ya es Viernes y a las 12:35 acabo mi jornada laboral.

     Con el resto de grupos me encuentro muy a gusto, son más o menos tranquilos, o más bien, menos revoltosos que el 1º ESO. Hoy tengo tutoría con mi grupo a cuarta hora, y vamos a trabajar la memoria visual. Llevas el portátil a clase, con tu proyector, y les dejas entretenidos por una hora justo antes de irte a casa hasta el lunes a tercera hora, que vuelvo. La verdad que si a esto unimos las tardes libres y un sueldo, que pese a las quejas de muchos, a mí me parece cojonudo, da pie a que me queje poco. Mucho menos de lo que suele ser habitual en mí. Ya lo saben.

     Y poco más hasta una nueva jornada con algo de tiempo libre. Perdón, puntualizo, alguna conexión que me permita volver al cyberespacio. Estoy muy contento en esta ciudad, en mi piso, con mi vida tranquila y relajada y la verdad que la vuelta a la normalidad, cuando esto se acabe, se presenta, cuanto menos algo desasosegada. De momento hago caso de la célebre cita “Carpe Diem“.

     Buenos días a tod@s.

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Sunday, May 13, 2007

La vida de profesor

     Hola, por fin puedo publicar algo con un poco más de tiempo. No es muy sencillo cuando sólo tienes conexión a internet desde el Instituto, hago lo que puedo, que ya sé que no es demasiado. Antes de comenzar a desgranar esta semana de cambios y aventura, quisiera dar las gracias a todas las personas que me han felicitado de un modo u otro al comenzar esta nueva andadura. Gracias por estar siempre ahí.

     La semana se me ha pasado rápida, a pesar del montón de kms que he tenido que hacer para ir y luego para volver. Estoy en casa hasta el Martes, ya que en mi nueva ciudad es fiesta local y no hay clases hasta el día 16. Me ha venido la mar de bien, todo se diga. De vuelta a casa me he traído cosas que seguro no voy a necesitar, y me llevaré algunas otras que buena falta me hacen.

     Lo primero destacar lo contento que estoy. Es toda una experiencia, muy positiva en mi caso, y no voy ya sólo al plano económico, que también está la cosa bien remunerada. El ambiente de trabajo es muy bueno, el centro es de reciente construcción, y a pesar de que esté convencido de querer matar a un 1º ESO, no puedo precisamente quejarme del alumnado, con ellos y ellas también me siento contento. Hay gente muy buena y otros que son poco menos que para darles de comer aparte, y que se han concentrado en un solo aula. Puedo, o eso creo, con todo y más de lo que tengo ahora mismo. A pesar de haber tenido que pegar cuatro voces para poner la cosa en su sitio, los que están dispuestos a aprender algo, parecen hacerlo, y eso a mí me hace sentir muy bien.

     Tengo que dar clase en inglés a los chavales de 1º y 3º ESO, y la verdad, me está resultando más sencillo de lo que esperaba al principio. Lo mismo conocer el temario ayuda. A los dos grupos de 2º ESO les doy clase en español, y sin embargo, no me gusta lo que les cuento, es, digamos una parte que no me atrae de las ciencias.

     El horario de trabajo es muy bueno. Sólo entro un día a primera hora, el Viernes, y como contrapunto, salgo a cuarta hora. En total 22 horas en el centro, de las cuales de docencia pura y dura son catorce, si a esto se le suman tres guardias, la tutoría, la hora de visita de padres, un par de reuniones y una hora para preparar prácticas salen los susodichos dos patitos. Con el horario estoy más que contento, la verdad, a pesar de salir un día a las 15:20. Entrar otros tres a las 10:20 hace que compense.

     Pasando ya a un plano menos laboral, indicando que el resto de docentes del centro me ha acogido más que bien, tampoco tengo queja de mi vida el la ciudad de aproximadamente 83.000 habitantes. La gente se muestra aceptablemente amable, y el rollito de la tapita con cada consumición me gusta mucho, las cosas como son. Se puede salir a merendar de cañas. Un par de cañas con sus abundantes tapas y uno mata el gusanillo para un buen rato.

     Vivo en mi propio piso, yo solo. Me lo ha alquilado F., uno de los conserjes del Instituto. Es mucho más grande de lo que necesito, pero el precio hace que merezca la pena a todas luces. No tuve dudas a la hora de dejar el hostal, que todo se diga estaba muy, pero que muy bien. Me desplazo en coche en compañía de F. y su mujer, también trabajadora en el centro. Otras veces voy en transporte público, que no es que sea maravilloso, pero siempre es toda una experiencia.

     Como tengo las tardes libres me dedico a preparar un poco las clases del día siguiente, a cocinar, pasear, y a la sana costumbre de dormir un rato la siesta. Veo la televisión, leo algo, salgo a tomarme algo para comerme la tapa, y francamente, me encuentro muy bien. Hago de perfecto amo de casa, de los que friega a diario y todo, para eso reconozco mis manías.

     Y poca cosa más que contar. Se me nota contento, porque lo estoy, lástima que la cosa no vaya a durar mucho más a estas alturas de curso. No puedo escribir y conectarme todo lo que me gustaría, eso también se nota, pero prometo que haré cuanto pueda. Me divierta más esto que pensar en los cuatro exámenes que tengo que poner.

     Buenas noches a tod@s, y de nuevo, gracias.

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Tuesday, May 8, 2007

Desde el IES

     Estoy en el Instituto, en una de las múltiples horas libres que tengo disgregadas a lo largo y ancho de la jornada laboral. En concreto se supone que estoy preparando actividades para los alumnos y alumnas. Yo, que aún ando adaptándome, ya ven en que ando metido.

     La primera impresión ha sido muy buena. Más revoltosos de lo que a cualquiera le gustaría, pero muy bien. Por el momento poco más que contar, que están esperando para utilizar la impresora.

     Saludos

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Saturday, May 5, 2007

Relato de un cambio

     Creo que es la primera vez desde que tengo este espacio que escribo a estas horas. Es igualmente cierto que lo que voy a contar es fuera de lo común. Extraordinario, afortunadamente extraordinario, me atrevo a decir. Hace que mi vida vaya a pegar un cambio transitorio desde mañana mismo y durante un mes.

     Pongo en situación a quienes no estén al día. Yo he opositado para ser Profesor de Secundaria en mi especialidad el pasado mes de Junio, y ayer, por fin, después de bastante tiempo, me han llamado para mi primera sustitución. En sí todo un logro, máxime porque, a pesar de haber quedado en un puesto en la parte alta de la lista, aún me adelantaban unos cuantos para cubrir interinidades. Lo que ocurre es que me han llamado de un centro público bilingüe español-inglés, y yo era el primero en la susodicha lista que está dispuesto a impartir la docencia tanto en una lengua como en otra.

     Estoy muy contento, la verdad, además de un sueldo más que atractivo para lo que yo estoy acostumbrado a ganar, la experiencia me merece la pena de todas las formas posibles. Sólo existen un par de pequeñas salvedades, que desde luego no son imposibles de salvar. Me requieren para el lunes a las 9 de la mañana. Firmaré el contrato y tendré que recorrer otros 81 km hasta que llegue al instituto que me han asignado. La otra salvedad es que el centro educativo en cuestión se encuentra a unos 555 km de donde les escribo en estos momentos.

     Con todo esto se imaginarán que en nada de tiempo he tenido que dejar las mil cosillas que me mantenían económicamente hasta ahora, y ponerme con el pensamiento en la ciudad de destino. Buscar cómo ir, y sobretodo, donde alojarme. De momento la cosa está apañada, que no solucionada. Tengo en que ir, me voy mañana mismo, para estar tranquilamente el lunes a las 9 de la mañana firmando, y durante un par de noches me cobijará un hostal en una zona del centro de la ciudad. Por cierto, más o menos grande, importante y conocida a nivel nacional.

     Me he despedido de algunos y algunas en persona, me quedan unos pocos aún, y otro gran número de amigos, conocidos y demás personas humanas, han recibido un mail en el que les comento poco más o menos lo mismo que estoy narrando aquí. Seguro que para algunos y algunas esta historia les parece repetida. Fue complicado despedirme de ellos, de mis paralíticos cerebrales. No quise que sonara a un adiós lejano, lo cierto es que en un mes, es posible que vuelva con ellos, pero tal y como son, como sienten y piensan, les ha costado, y a mi no me hurguen demasiado en este tema.

     Así que aquí estoy, tecleando este post. No sé a ciencia cierta cuando y como pondré mis siguientes palabras en el cyberespacio. Intentaré que sea lo primero posible. Me gusta y además uno de debe a sus fieles. Imagino y elucubro acerca de que pasará ahora, la verdad. Me han contado menos que nada en la Delegación de Educación, y lo poco o casi anda que sé, lo he tenido que buscar en internet. Cosas más que útiles han salido, la verdad, y también me han ayudado algunas llamadas que he hecho, entre otros al propio centro, en el que su Jefe de Estudios se ha mostrado más que atento y a mí entera disposición. Seguro que me hace buena falta.

     En fin, voy a ver si me decido a salir a hacer compras de última hora y visitas diversas. Después tocará hacer la maleta, que seguramente me lleve, como siempre, mucho más tiempo del que quisiera, y a partir de mi llegada mañana, esperemos que haya suerte. Iré informando siempre que pueda de todo.

     Por esta vez, hasta la próxima amig@s.

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Thursday, May 3, 2007

Cosas importantes de verdad

     Yo me niego a hablar de Isabel Pantoja. Sé que es ir a contracorriente, pero cuando he ido a favor. No dije ni una palabra de la Infanta Sofía, que la verdad, mucho mejor noticia es que una detención por estar imputada en un caso de corrupción nunca antes visto, pero a pesar de no haber oído muchas más cosas en esta jornada, aquí dejo de hablar de la señora en cuestión, que todo se diga, no es precisamente santo de mi devoción.

     Voy a hablar de algo mucho más importante. La salud de B. Lleva ya un montón de semanas ingresada. Tres meses aproximadamente. Aún no está claro que enfermedad tiene. Parece increíble, pero así es. Por si no se han dado cuenta, B. pertenece a ese grupo de personas con parálisis cerebral a las que venero. De ahí nacen muchas dificultades. No poder expresar donde y qué duele, como se siente, y tantas cosas más que hacen ir a tientas. No quiero tampoco ponerme a descubrir las mil pruebas que le han hecho dando palos de ciego sin conseguir nada, escudándose en la enorme dificultad de saber el origen de sus problemas pulmonares y ganglionares.

     El diagnóstico último, que no claro, es una tuberculosis ganglionar. Hace si mis cálculos no fallan siete semanas que suponen que esa enfermedad es la que la tiene hospitalizada. Pero las cosas de la medicina son como son, y el bacilo de Koch tarda en darse a conocer de seis a ocho semanas. Aún se está a la espera de resultados definitivos que confirmen o no la presencia de la bacteria en su pequeño organismo. Por si acaso le han comenzado a dar tratamiento preventivo desde el primer día en el que supusieron, y repito, tras muchas vueltas, que podría tener esta enfermedad.

     Parece que estaba mejorando. No puedo decir que la haya visto desde hace ya más de un mes. No se recomiendan las visitas muy frecuentes a la zona en la que se encuentra ingresada. Es una zona de aislamiento. Antes de entrar hay que ponerse una mascarilla que no puede quitarse bajo ningún concepto, lo mismo que los guantes. Aún así he intentado mantener el contacto que he podido con su familia. Sin embargo el pasado Viernes una fuerte recaída que la llevó a quirófano.

     Sus débiles pulmones encharcados tuvieron que ser quirúrgicamente ayudados para volver a ser funcionales. Aún así sigue con ventilación asistida y su estado es, por desgracia muy delicado, grave. Se encuentra en la UVI, y yo lo último que quiero poner en este post es que deseo su pronta y perfecta recuperación de corazón.

     Siento si el post ha quedado triste o pesimista, pero creo que B. se merece mis palabras esta noche. De nuevo, recuperate. Muchos besos para ti, ánimo y buenas noches a tod@s.

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Wednesday, May 2, 2007

Resumiendo, que es gerundio

     Después de varios días con más ausencias que presencias, aquí estoy de nuevo. A decir verdad, la presencia del Domingo, hablamos siempre de posts, claro, fue de lo más chapucero que hice desde que existe este espacio para mis palabras. Pasando de alto por esa entrada, quizás un resumen, no sé si breve o no, para que mentir, de lo que me ha pasado estos días ayude a comprender que a pesar de haber tenido parranda en abundancia, algunas otras cosas he podido hacer. El día que deje de estar de moda el egocentrismo en los blogs, no tengo ni la menor idea de que será de mí.

     Desgranando el día a día puedo contar lo siguiente:

     Sábado: No salí en Viernes. Últimamente estoy de un formal que me empieza a preocupar. De todos modos, quedaba mucho fin de semana para ello. Cuando la semana laboral comienza de Miércoles todo se ve de otro color. Y eso que si nos podemos a pedir, hoy haber estado trabajando en Madrid hubiera sido la leche. Cinco días que saben aún mejor que cuatro. Decia que no había salido la noche anterior, y a pesar de ello me levanté a esa hora en que la mañana deja de ser tal para convertirse en tarde. Puedo decir que ha sido el mejor día de todo el largo fin de semana sin duda alguna. A veces la simple compañía deseada es más que todo el resto.

     Estuve con S. Como de costumbre, desde las 6 de la tarde a las 5 de la mañana. Algo normal si tenemos en cuenta la distancia geográfica que nos separa en estos momentos. Somos dos personas con mucho que contarnos y tenemos que ponernos al día. No son las 23 horas juntos de ese día que no olvidaré jamás, pero la cosa estuvo muy bien. No me duelen prendas decir que solemos acabar cuanto menos con una ingesta etílica más que considerable. Podría poner un ejemplo, bueno un porrón, pero habida cuenta de que estamos en Sábado y me queda por teclear hasta el Miércoles, mejor lo dejamos.

     Entre los destacables las conversaciones faltas de tapujos y llenas de directas intencionadas. Las risas más o menos cómplices y hasta pícaras después de los piropos y esos te quiero que no te aprecio, y quien sabe si te amo. La cena, en nuestro lugar por excelencia para cenas. Nuestra sidrería podríamos decir. Nuestro revuelto y como novedad un poco de carne de buey. Como novedad también un descorche de cava y el nuevo regalo traído de mi último viaje, y que no desvelaré. Ella nunca me ha dejado sin detalle y cena, y yo no voy a ser menos. Después copas, ron, sobretodo ron, y más conversación, y más que dejo volar la imaginación de los lectores desde la medianoche al regreso a casa.

     Domingo: No tengo el cuerpo para excesos. Me apetece relajarme. No me apetece, y ya se sabe porqué oír muchas voces. Vamos los cuatro a comer, como la inmensa mayoría de Domingos, casa de mi abuela, que junto con mi madre, y sin posibilidad ni aceptación de réplica, son las mejores cocineras del mundo. Mi otra abuela, todo se diga, no tanto, ella misma lo sabe y lo reconoce. Tiene otros millones de cosas buenas, la verdad. Al tema. Comemos de miedo. La verdad que no lo he hecho nada mal en todo el puente. No lo hago mal en general, ya lo sabe el respetable que me conoce.

     Al acabar de comer un paseo con el perro más guapo y cariñoso del mundo por caminos tranquilos en los que la Primavera ha llegado a llenarlo todo. Los que hasta la fecha, y toco madera, no somos alérgicos podemos disfrutar bastante de la explosión de color de esta época. La tarde distendida y relajada. En el patio delantero de la casa, en los bancos entre calas, petunias, tulipanes, geranios y unas cuantas flores y plantas más, pasamos varias horas de tertulia en familia. No he madrugado, me he levantado justo para salir a casa de mi abuela, y la pesadez corporal de las primeras horas despierto se ha pasado. Tengo hasta comentarios jocosos y acertados. Por contra soporto ataques frontales de mi hermano preguntándome por S. Resisto y me hago el sueco, como de costumbre. Me pregunto si a ella alguna vez le someten en casa a esta práctica.

     Entre lo destacable, la disertación de mi madre para imponer frente a su hermano su idea de regalo para el próximo Domingo para mi abuela. Mi tío se deja convencer a la mínima, pero mi madre, acostumbrada a tratar y negociar, expone sus argumentos de peso. Ya le han comprado esta misma mañana el regalo a mi abuela. Le va a parecer demasiado, pero le encantará. Lo de siempre.

     Lunes: Sigo recuperando horas de sueño y me vuelvo a levantar a la misma hora que el Sábado. No la mento para no despertar iras. Por la mañana me dedico a hacer los recados de casa y labores del hogar. No todos pueden hacer puente. Recuerden, bendita Enseñanza. Muy desahogado, aunque lo de las tareas domésticas sea un trabajo que si por mí fuera deberían reconocer de algún modo en el futuro.

     Después de comer, esta vez en casa, llevé el coche de mi padre al taller. Alineado de dirección. Para quienes no lo sepan aún, mi padre tiene dos hijos y un coche al que no dejan de echarle piropos en cualquier taller. A mí me da verdadera rabia que me hagan comentarios acerca del cochazo que llevo y lo impecable que está. Como recién salido de la fábrica o más limpio aún. La verdad que tiene dos años, debería estar bien de por sí, aunque es cierto que está impecable. Dato. Ha limpiado el polvo del motor con un pincel y un compresor con aire. Ya sé que el coche es bueno y está muy bien tratado, no me lo recuerde por favor.

     Por la tarde una buena sesión de confesiones, cotilleos y si llega el caso despellejes nada insanos con B. ante un par de chocolates con nata y sirope. Un par para cada uno en el primer bar, y como no fue bastante. Otro, esta vez sin nata, en otra cafetería. Con B. siempre quedo por la tarde para que se nos haga de noche hablando, a veces hasta de madrugada. Y aún así, sabemos que podríamos seguir contándonos millones de cosas hasta quedar afónicos. Reseñables fueron varias conversaciones, pero dejémoslas en la intimidad.

     Martes: El día de las sorpresas y los reencuentros. Para empezar fuimos a comer fuera. Mi padre que jamás ha trabajado, ni tiene pensado trabajar el primero de Mayo, nos invitó a comer a los cuatro fuera. Lamento tener que confesar el menú, pero si no lo hago reviento. Servidor, con su saque más que excelente se metió para el cuerpo una cazuela de pulpo, gambas, almejas y gula y un cachopo relleno de setas y queso Brie que estaban de puta madre. De postre arroz con leche.

     Mientras acababa de comer recibo un SMS de G. Me insta a quedar con él y con P. para ir a una ciudad cercana a ver a D., a quien llamamos por su apellido, R. Por supuesto que acepto. P. lleva su coche y nos plantamos en una media hora en la ciudad en la que R. esta pasando unos meses. R. era azafato de vuelo. Digo era porque en Febrero desistió y se vino de Roma a casa de sus padres. Es un culo inquieto y no se aguanta en España. Pasado mañana se va a vivir a Finlandia. A pesar de tener cierta visión negativa y fatalista que agobia un poco en conversación, me lo he pasado muy bien en la charla de ayer. Me ha hecho ilusión verle después de demasiado tiempo sin vernos.

     Por si fuera poco ayer me han dado una noticia inesperada. Bueno, no del todo inesperada, la verdad, pero por la premura me ha pillado algo fuera de juego. Me han invitado a una boda para el próximo 9 de Junio. Ya sabía que M., a quien conozco desde que tengo seis años, y con compartía los primeros juegos del que fuera mi nuevo colegio, se iba a casar con C. su novia desde hace ya un buen número de años. Ya tienen trabajo, coches y piso, aquí, en mi misma ciudad. Lo cierto es que me apetece ir, y que estoy prácticamente seguro de que iré. A pesar de estar en ascuas por saber si me iré o no a EEUU, y que eso pueda alterar muchos de mis planes, creo que debo estar allí ese día. Total, no voy a salir de pobre, y ellos se lo merecen.

     Miércoles: Hoy ha sido la vuelta al trabajo, ala jodida rutina, con lo que yo la odio. He dormido poco, la verdad que he estado dándole vueltas en el subconsciente al enlace matrimonial. Después me he pasado media mañana en el coche, de aquí para allá y de allá para acá. Vueltas con familiares a los que tenía que llevar a diversos sitios. He hecho planes para mañana, para devolver unos libros a L. Me he ido a comprar la edición especial de Cien años de soledad, que me apetecía un montón, y he descubierto una canción. Una canción de un anuncio, como tantas otras. El de un coche de una marca que no me gusta, y que por eso no mento. Meravigliosa creatura, de Gianna Nannini. la he buscado y rebuscado hasta que me he hecho con ella, y aquí estoy escuchándola tranquilamente mientras he purgado mi mente con uná cantidad ingente de palabras. Palabras que han compuesto este blog de mis últimos días, y que es un tanto largo. Espero, como siempre, que les guste.

     Buenas noches a tod@s.

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